Rico en misericordia

15 de marzo
IV domingo de cuaresma

Ef 2, 4-10 Dios, rico en misericordia

por el gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho vivir con Cristo, por pura gracia estáis salvados.
Así, es, Señor, así es la realidad de mi vida, en tu gran amor, a pesar de mi vida de pecado. Bañado en tu misericordia, renacido en tu carne, por pura gracia salvado, inexplicablemente. En ti, Señor, vivo en medio de la muerte. Lo que está muerto no puede ya morir, solo abrirse a tu vida. Por el don de tu gracia.
03.15

Conocerte

14 de marzo
Sábado III de cuaresma

Os 6, 1-6 Esforcémonos por conocer al Señor

Determinada determinación por conocerte. Abrir los ojos para verte llegar, como lega la aurora, para comprender que tu luz vence la oscuridad y abre el día. Llegar a ti como el publicano, con sencillez, con naturalidad, con humildad, haciendo una oración confiada: «Oh Dios, ten compasión de este pecador» . Tú te muestras, ayúdame a acogerte, como la tierra acoge el agua de la lluvia y el páramo acoge al sol que lo abrasa. Tú eres dios.

03.14

Escucha

13 de marzo
Viernes III de cuaresma

Mr 12, 28-34 Escucha

De nuevo me lo pides, una vez más, sin fatigarte por mi respuesta tan débil e incierta, tan pecadora: «Escucha, Israel, el Señor nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser.» Y a marás a tu prójimo como a ti mismo.
Ayer, hoy y siempre. es lo que me pides para tener vida, vida abundante en ti.

03.13

Tu voz

12 de marzo
Jueves III de cuaresma

Jr 7, 23-28 Escuchad mi voz

Dime tu Palabra, señor, dame tu Palabra, haz que te oiga cada día, ayúdame a escuchar tu voz que me llama y me enriquece cada día. Tu palabra que me mueve a amarte sobretodas las cosas, tu palabra que me pide amar al prójimo, al menos, como me amo a mí mismo. Tu palaba que llega cada día a mis oídos, ojalá escuche hoy tu voz y no endurezca mi corazón. Hazme obediente a tu Palabra, ayúdame a encarnarla, como hizo María.

03.12

Cerca

11 de marzo
Miércoles III de cuaresma

Dt 4, 1-5-9 Tan cerca como lo está el señor de nosotros

Así estás tú, Señor, tan cerca que eres mi propio ser, pues tú me has creado, me has criado, me has llamado, me has redimido, me has salvado, te has hecho en mí más intimo que mi propia intimidad. Tú, Señor, estás cerca en el hambriento, en el sediento, en el inmigrante, en el parado, en el prisionero, en los marginados de la vida, en los desposeídos de nuestra sociedad del bienestar. Tú vienes, cada día, tan cerca, que esa falta de distancia me impide muchas veces verte. Perdóname, Señor.

03.11

Perdonar

10 de marzo
Martes III de cuaresma

Mt 18, 11-35 Hasta setenta veces siete

Así me pides perdonar a quien me haya ofendido: siempre, sin condiciones, con radicalidad, sin pretender nada a cambio. Perdonar a quien me ha dejado despojado y desposeído de mi mismo; perdonar a quien me haya llevado al exilio; perdonar a quienes me hayan ignorado, utilizado, herido en lo más profundo. Perdonar como tú perdonas y tú me perdonas. Perdonar sin reservas, olvidando, al momento de perdonar, que he perdonado. Porque lo único que cuenta es el caudal de tu misericordia, por el que me invitas a navegar.

03.10

La cierva

9 de marzo
Lunes III de cuaresma

Salmo 41 Como busca la cierva corrientes de agua

¿Cómo busca la cierva corrientes de agua?¿Cómo te busca mi alma, Dios mío? ¿Con qué deseo, con qué ansiedad, con qué determinada determinación? ¿Dispuesto a qué para saciar mi sed de ti, Dios, Dios mío? ¿Dónde están tus fuentes, dónde tus veneros, dónde el manantial que busco? Hazme samaritana junto al poco, dame tu sed para beber en ella. ¿Cuándo entraré a ver el rostro de Dios? ¿Cuándo comprenderé que tu rostro se me muestra en los sin rostro de la existencia?

03.09

Tu día

8 de marzo
III domingo de cuaresma

Ex 20, 1-7 Dedicado al Señor

Me pides descansar el día séptimo, hoy, domingo, porque es un día dedicado a ti, que eres el Señor, mi Dios. Poner la mirada en ti, mostrarte mi amor sobretodas las cosas, priorizarte, no buscar ese día mi beneficio. Centrarme en ti y descentrar mi ser de mi órbita, de mis trabajos, de mis preocupaciones. Porque tú eres el creador de mi ser, porque todo lo hiciste en seis días y el séptimo descansaste. Has consagrado mi vida, ayúdame a consagrarte un día de descanso semanal, atento a tu palabra, a tu eucaristía, a tu presencia viva en mis hermanos más necesitados.

03.08

Parábola

7 de marzo
Sábado II de cuaresma

Lc 15, 11-32 Un hombre tenía dos hijos

Tú eres el Padre, y en ti me haces padre. Yo soy el hijo pródigo que te pide la parte de la herencia y vive perdidamente. Soy el habitante de aquél país, compadecido ante la indigencia. Soy el que se pone en camino para pedirte perdón. Soy tu abrazo que me hace ser quien soy, hijo tuyo. Soy la fiesta, el banquete, el ternero cebado, la vida recobrada. Soy el hermano mayor, indignado, que no sabe que cada día tú estás conmigo y me haces ser. Soy todos en ti y nada de nada sin ti, sin tu Palabra. Por tu misericordia, dame vida.

03.07

El hermano

6 de marzo
Viernes II de cuaresma

Gn 37,3-4.12-13.17-28 ¿Qué sacaremos con matar a nuestro hermano?

La pregunta repetida y formulada desde tiempos de Caín. Y seguimos matando al hermano con nuestra indiferencia, seguimos asesinando inocentes que no pueden llegar a la vida, seguimos sin dejar que cuente quien no cuenta, seguimos olvidando a tantos hermanos nuestros que cada día mueren por el fruto de nuestra falta de humanidad. Haznos más humanos en ti, señor, hermano al que seguimos quietando la vida.

03.06