Gracia y paz

2 de septiembre 2015
Miércoles XXII

Col 1, 1-8 Os deseamos la gracia y la paz de Dios

Tu luz, tu claridad ayer. Tu gracia y tu paz, hoy. Tu Palabra, fuente de abundancia, riqueza insondable, llena mi corazón con tu gracia, con tu paz. Tú eres el hijo de Dios, desde siempre y por siempre, en mi origen, en mi destino. Palabras, las mías, que quedan mudas ante tu Palabra, que llena, colma, con una medida generosa, remedida, desbordante. Palabras susurradas en el silencio de la adoración, te daré gracias por siempre, tu nombre es bueno, más dulce que la miel, Jesús, Señor, amado mío.

09.02

Laus deo

1 de septiembre
Martes XXII

I Ts 5, 1-6.9-11 Sois hijos de la luz e hijos del día

Gracias, Señor, por poner tu palabra de luz al retomar estas oraciones diarias, que brotan de tu palabra, que brillan como estrellas fugaces escritas en el cielo nocturno. Gracias, Señor, porque eres mi luz y mi salvación. Gracias porque en ti está la fuente viva, y tu luz me hace ver la luz. Hijo de la luz, de tu luz; bañado en la claridad de tu presencia. Hijo del día, pues cada mañana me visitas tú, sol que nace de lo alto, para iluminar a los que vivimos en tinieblas, para guiar mis pasos por los caminos de tu paz.

09.01

Vacare Deo

1 de Agosto

Proclama mi alma la grandeza del Señor

Durante el mes de agosto no pondré el comentario diario a la Palabra de Dios.
Volveré, si Dios quiere, el 1 de septiembre.
Sigamos unidos en la oración y en la escucha atenta de la Palabra.

08.01

Magis

31 de julio
San Ignacio de Loyola

Salmo 80 Yo soy el Señor, Dios tuyo

Y porque tú eres mi Dios contemplo cada momento de tu vida, para tener tu mismo sentir y tu mismo obrar, para ser más tuyo, más cada día, más enamorado, más receptivo a tu presencia, más consciente de mi debilidad, de la fuerza de tu salvación, de tu amor que todo lo llena, qeu todo lo colma, que todo lo desborda. Dadme, Señor, vuestro amor y gracia, que ellas me bastan.

07.31

Radiante

29 de julio
Miércoles XVI

Ex 34, 29-35 Tenía radiante la piel de la cara, de haber hablado con el Señor

Claro, te contempló y quedó radiante, sus ojos te muestran, tu mirada deja transparente el iris de su frente, su cara te muestra, su respiración de sigue anhelando después del encuentro, su mente de acaricia, te acuna, de desea, de recuerda, todo él es todo tú, todo tú todo tú tras el velo que vela la presencia de tu encuentro. En fin, verte y no morir, ser semejante a ti y transmitir tu amor de generación en generación. Como María.

07.29

Cara a cara

28 de julio
Martes XVI

Ex 33, 7-11; 34, 5-9.28 El Señor hablaba con Moisés cara a cara

Cara a cara, corazón con corazón, ser con ser, presencia presente, ausencia presentida, palabra en el silencio, voz de silencio sutil que pasas sin levantar polvareda, encuentro amoroso, frutal en flor, huerto ameno, soledad sonora, verso roto, mar sin fondo, horizonte de estrellas, desierto sin voz donde se te oye respirar, bullicio del mercado, propia debilidad, en todo tu rostro de misericordia.

07.28

Pequeña simiente

27 de julio
Lunes XVII

Mt 13, 31-35 El reino de los cielos se parece…

…a un grano de mostaza. Es la más pequeña de las semillas, pasa desapercibida, nadie la tiene en cuenta, está oculta entre otras muchas otras, parece desaparecer en medio de la tierra…tiene tu dinámica, la dinámica de tu salvación, la dinámica de tu reino, tan alejada de nuestro mundo, tan diferente, tan contracultural, tan rechazada, tan necesitada de una verdadera conversión. Como la semilla de mostaza haz mi vida, Señor, germen de tu reino.

07.27

Ruego

26 de julio
XVII Domingo

Ef 4, 1-6 Os ruego

Hermoso el ruego que, de tu parte, nos llega a través de Pablo: os ruego que andéis según la vocación a la que habéis sido convocados. Y nos pides humildad, que es el camino de la verdad, amabilidad, que es el camino de la caridad, la compresión, que es la base del amor, el sobrellevarnos mutuamente con amor. Y mientras todas estas palabras van calando en mi ser te pido, Señor, que me hagas ser todo en ti para ser como tú en medio de nuestro mundo.

07.26

Peregrino

25 de julio
Sábado XVI

II 4, 7-15 Una fuerza tan extraordinaria es de Dios

Peregrino hacia ti, Señor, por amor a tu nombre. Sé para mi compañero en la marcha, guía en las encrucijadas, aliento en el cansancio, defensa en los peligros, albergue en el camino, sombra en el calor, luz en la oscuridad, consuelo en el desaliento y firmeza en el propósito de seguirte cada día para que, por tu guía, llegue incólume al término de mi camino, enriquecido de gracias y virtudes, lleno de perenne alegría. En tus manos.

07.25