5 de julio
Viernes XIII
Mt 9, 9-13 Sígueme
Mateo se levantó y dejándolo todo te siguió. No hay nada más. Ni menos

Comentarios diarios a la Palabra de Dios, que ayuden a rumiarla y encarnarla
5 de julio
Viernes XIII
Mt 9, 9-13 Sígueme
Mateo se levantó y dejándolo todo te siguió. No hay nada más. Ni menos

4 de julio
Jueves XIII
Gn 22, 1-19 Toma a tu único hijo, al que amas, y ofrecemelo en holocausto
Lo incomprensible no tiene comprensión. Solo se puede actuar desde el amor. A ti. Y amar al prójimo más que a uno mismo.

3 de julio
Santo Tomás, apóstol
Ef 2, 9-22 El mismo Cristo es la piedra angular.
No hay otra. Por ti, en ti, contigo, toda vida queda ensamblada. Y una vez que me has contraído me haces morada tuya. ¡Señor mío y Dios mi! Aumenta mi pobre fe.

2 de julio
Martes XIII
Mt 8, 23 ¡Señor, sálvanos que perecemos!
Este el grito sincero que se hace oración. Perecemos en tu Iglesia cuando somos autoreferenciales, cuando no servimos, cuando no damos la vida por ti y por el evangelio, cuando no somos testigos de la alegría del evangelio, cuando nos alejamos de ti. Perece nuestra vida religiosa cuando no te hacemos único centro de nuestra vida y nos contentamos con amores sucedáneos. Perecen Sodoma y Gomorra en el fuego de la marginación, el juicio y la condena. Perece nuestra sociedad de consumo. Solo tú puedes convertir nuestro corazón y salvarnos.

1 de julio
Lunes XIII
Salmo 102 Bendice alma mía al Señor
Bendice alma mía al Señor y todo mi ser a su santo nombre. Bendice alma mía al Señor y no olvides sus beneficios. El perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades. El rescata tu vida de la fosa y te colma de gracia y de ternura. Tu Palabra, Señor, se hace oración verdadera en mi boca: te bendigo, conozco tus beneficios en mi vida, curas mi enfermedades del espíritu, me fortaleces el cuerpo, me rescatas de mi propia fosa, no me dejas caer en el abismo, me colmas de gracia y de ternura. Todo mi ser bendice tu santo nombre.

30 de junio
Domingo XIII
Ga 5,1.13-18 Caminad según el Espíritu y no realicéis los deseos de la carne
Este es el deseo, deseo caminar según lo que tu espíritu, dejarme llevar por su fuerza y por su viento, moverme en la dirección que tú me soplas. Se tú mi fortaleza en la debilidad, pues la carne es débil y sus deseos poderosos, y la carne desea contra el espíritu. Hay en ellos un antagonismo tal que no hacéis lo que quisierais. Bien lo sé. Se tú, Señor, la fortaleza en mi debilidad.

29 de junio
San Pedro y San Pablo
Salmo 33 Contempladlo y quedaréis radiantes
Pedro y Pablo, con vidas bien diferentes, ambos dos, cayeron en tus redes de amor, te contemplaron presente en su vida, Dios cercano, Dios libertador, Dios salvador, y te respondieron para ser testigos tuyos hasta los confines del mundo. Quedan radiantes y de tu luz en ellos seguimos siendo iluminados. Apóstoles tuyos. Como el papa Francisco, sucesor de Pedro, por quien hoy rezo especialmente.
y rezad por mi, el la fecha de mi ordenación sacerdotal.

28 de junio
Viernes XII
Rm 5, 5b-11 El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el espíritu Santo que se nos ha dado
Me gusta introducir el rezo del padrenuestro, en la eucaristía, con este versículo de la carta a los romanos. Me gusta explicitar tu amor, saberlo cierto en mi vida, saborearlo, saberme tu amado, ser tu amante. me derrite tu amor derramado en mi corazón con la dulzura de tu espíritu, con su ternura, con su fuerza, que me mueve a amarte cada día más en mi vida. Gracias, Señor.

27 de junio
Jueves XII
Mt 7, 21-29 el que escucha estas palabras mías y las pone en práctica
Así terminas el sermón del monte. Quien escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquél hombre que edificó su casa sobre roca. La roca de tu palabra. La roca de la eucaristía. la roca de la Iglesia. La roca de la caridad. Pon mis cimientos en ti, señor, que nada ni nadie puedan separarme de tu amor.

26 de junio
Miércoles XII
Gn 15,1-12.17-18 Mira al cielo y cuenta las estrellas
Así le prometiste a Abrahán que sería su descendencia. Cada vez que miro el cielo estrellado, allí estás tú, revestido de luz tan admirable, de esa promesa que alcanza hasta nuestros días. que colma mi vida de tu abundancia, la promesa de tu ser de alianza, de tu ser dado, de tu ser cercano, de tu ser un Dios con nosotros, conmigo. cada día. Desde siempre y por siempre tú eres Dios.
