A ti

8 de febrero
Sábado IV

Mc 6, 30-34 Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco

Allá voy. A tu regazo.

David


7 de febrero
Viernes IV

Ecl 47, 2-11 David

Jugó con leones como si fueran cabritos, con osos como si fueran corderos. Invocó al Señor, quien dio vigor a su diestra, por todas sus acciones daba gracias al Altísimo, el Santo, proclamando su gloria. Con todo su corazón entonó himnos demostrando su amor por su Creador. El Señor le perdonó sus pecados.
Así sea en mi, por tu misericordia.

Pobreza


6 de febrero
Jueves IV

Mc 6, 7-13 NI pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja

En esta semana de la vida religiosa, Señor, haznos más pobres, más solidarios con los pobres de nuestra sociedad. Que te diga desde lo más verdadero de mi ser, siendo igual alabanza y gloria de la divina majestad, por imitar y parescermás actualmente a Christo nuestro Señor, quiero y elijo más pobreza con Christo que riqueza…

Sin fe


5 de febrero
Miércoles IV

Mc 6, 1-6 Y se admiró de su falta de fe.

Me admira mi falta de fe. Se que estoy en tus manos. Se que me sustentas. Se que soy tuyo, que cimientas mi vida, que me cuidas, me sostienes, das consistencia a lo que soy. Se que no se decirte todo lo que se que haces en mi. Y sin embargo me duele, y cómo, mi falta de fe.

Absalón

4 de febrero
Martes IV

II Samuel 18, 9-10.14.24-25 ¡Absalón, hijo mío!, ¡Abasalón, hijo mío!¡Quién me hubiera haber muerto en tu lugar! ¡Absalón, hijo mío!

Dolor inhumano. El dolor del padre por la muerte de tu hijo. Tu dolor por mi muerte, por la muerte de tu Hijo. Dolor de los dolores. Dolor del amor. El rey llora y hace duelo por Absalón. Y en tu dolor sigues siendo rey, Dios, Señor y dador de vida, mi creador.

 

Tu misericordia

3 de febrero
Lunes IV


Mc 5, 1-20 Anúnciales lo que el Señor ha hecho contigo

Crearme, embeberme, llamarme, seducirme, escucharme, volcarme, convertirme, renovarme, apacentarme, hablarme, llevarme, traerme, escribirme, tatuarme, acariciarme, tenerme, abrazarme, perdonarme, lavarme, enamorarme, vestirme en su misericordia. El hombre yo mismo, empezó a proclamar por la Decápolis lo que Jesús había hecho con él; todos se admiraban.

Vida religiosa

2 de febrero
La presentación en el templo


Lc 2, 22-40 Mis ojos han visto a tu Salvador

Contemplarte, mirarte, asombrarme, extasiarme, reconocerte, saberte, acercarme, acercarte…así, Señor, poder decirte: ahora, señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz, porque mis ojos han visto a tu salvador, luz para alumbrar mis ojos, y dejarnos ciegos de amor.
En el día de la vida consagrada, te pido: véante mis ojos, pues eres lumbre dello, y solo para ti quiero tenellos.

Ecce homo

1 de febrero
Sábado III

II Sam 12, 1-7.10-17 Tú eres ese hombre

Lo soy. El hombre que no ha tenido compasión de su prójimo. Como David. Misericordia Dios mío por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa, no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu.

David


31 de enero
Viernes III

II sam 11,1-10.13-17 De aspecto muy hermoso

Tantas cosas de aspecto muy hermoso que son ilusiones, aunque parecen reales, y que me apartan de ti. Imágenes, afectos, deseos. David se encapricha de Betsabé, la mujer de Urías, de aspecto muy hermoso. David ocioso, que huye de la realidad de una guerra, de su responsabilidad. David adúltero, David mentiroso, David que abusa de su poder, David que asesina. David, un hombre según tu corazón. Como yo.

Ánimo orante

30 de enero
Jueves III

I Samuel 7, 18-19.24-29 Por eso tu siervo ha tenido animo para dirigirte esta oración

Tú mi dueño y Señor, eres mi Dios, tus palabras son verdad y has prometido a tu siervo este bien. Dígnate bendecir la casa de tu siervo para que permanezca siempre ante ti.