carnal

24 de abril
Sábado III de pascua

Hn 6, 60-69 El espíritu es quien da vida; la carne no sirve para nada

Y sin embargo, aquí me tienes, tan excesivamente carnal.

Así no fue

23 de abril
Viernes III de pascua

Lc 9, 1-20 Una luz celestial lo envolvió con su resplandor

Tú ya sabes. Yo no sé bien cómo, en aquella semana de pascua, no hay un momento, no hay algo sensorial ni fuera de sentido, no hay nada de nada, pero me sacaste de allí con el convencimiento de que me habías hecho, para siempre y sin remedio, tuyo. Y caí derrotado en tu amor. Envuelto en tu plenitud.

el pan vivo

22 de abril
Jueves III de pascua

Jn 6, 44-51 Yo soy el pan vivo

Tú el pan, yo la boca. Yo el hambriento, tú el alimento. Sáciame con tu cuerpo. Tú el pan vivo, tú el pan de vida. Se que quien come de este pan vivirá para siempre. Quiero participar de tu vida. Que muero porque no muerto. Se que el pan que tú me das es tu carne, y me hace carnal por la vida del mundo.

Sediento

21 de abril
Miércoles III de pascua

Jn 6, 35-40 el que cree en mi no tendrá sed jamás

Y tú en mí, en esta claridad, que ya no es mía, en tu cercanía que eriza mi piel, desposeído del cuerpo, del aliento, del latido, del ser; y tú en mí , fuente de luz, fuente de vida.

Hambriento

20 de abril
Martes III de pascua

Jn 6, 30-35 el que viene a mí no tendrá hambre

Sáciame, Señor, en tu ser. Fortalece mi cuerpo débil con tu cuerpo crucificado; esconde mi mi cuerpo herido en tus llagas, fuente de dicha y bendición; que al comer tu cuerpo y beber tu sangre me haga uno en ti como tú estás en mi haciéndome tuyo.

Te busco con gemido

19 de abril
Lunes III de pascua

Jn 6, 22-29 En busca de Jesús

¿adónde te escondiste amado, y me dejaste con gemido? Como el ciervo huiste, habiéndome herido, salí tras ti clamando, y eras ido. Y te busco de día, de noche, despierto, en sueños….y aunque no lo sé, soy tuyo.

Tu saludo

18 de abril
III domingo de pascua

Lc 24, 35-48 Paz a vosotros

Tercer domingo de pascua. De nuevo, como siempre, tu saludo: paz a vosotros. Que se agoten todas tus guerras, que se derroten tus temores, deja tus miedos en la llaga de mi costado, ¿no ves que estoy contigo? Ríndete, ríndete a la paz que te ofrezco y deja todo lo demás entre las azucenas olvidado.

Soy yo

17 de abril
Sábado de pascua

Jn 6, 16-21 Soy yo, no temáis

Que tu presencia nunca suscite temor en mí, siempre sea don de tu misericordia, aunque me altere, aunque me haga salir de mi propio obrar e interés, aunque no te sepa ver de entrada, o de salida…que solo reciba, de manera misteriosa, la paz donde se asienta el mundo, que tú me ofreces.

16 de abril
Viernes II de pascua

Salmo 26 El Señor es mi luz y mi salvación

Y qué mejor que decirte esta frase, y proclamarla a los cuatro vientos, en esta mañana pascual. Tú la luz, tú la salvación, tú la defensa de mi vida ¿quién me hará temblar? Y por eso espero, con la esperanza que tu me das, la que es virtud teologal y no las expectativas que me distraen, o los optimismos ilusionantes y vacíos. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Espero en ti, señor, tengo ánimo, soy valiente, porque espero en ti.

Te gusto

15 de abril
Jueves II de pascua

Salmo 33 Gustad y ved qué bueno es el Señor.

No se si te veo, si te gusto, más allá de la fe, que no entra en sentido. Se que estás conmigo, y esta certeza me basta. Gracias, Señor.