3 de junio
Jueves IX
Mc 12, 28-34 Amarás
¿para qué más? Todo es amor y el amor procede de ti, Señor y dador de amor
Comentarios diarios a la Palabra de Dios, que ayuden a rumiarla y encarnarla
2 de junio
Miércoles IX
Mc 12, 18-27 No es Dios de muertos sino de vivos
Y así ofreces la vida verdadera, en plenitud. Porque has venido para que tengamos vida, y vida en abundancia. Y nos has dado tu propia vida, para que vivamos en ti. Todos los que están cansados y agobiados, todos los que están atribulados, todos los que experimenten en su carne que más vale morir que vivir, encontrarán en ti alivio y fortaleza. Vida eterna.
1 de junio
Martes IX
Mc 12,13-27 y se quedaron admirados
Acercarse a ti, Señor, y admirarse es todo uno: tú, todo belleza, todo verdad, todo bondad, todo unidad, todo amor. Donde anidamos. Donde nos cimentamos. Donde adquirimos el ser, verdadero, bello, bueno, unidos en ti. Sin separación. Todo tuyo.
31 de mayo
Visitación de Nuestra Señora
Lc 1, 39-56 ¡Bendita tú entre las mujeres!
Bendita tu madre, Señor. Bendecida por ti, dichosa la llamamos todas las generaciones. Tu madre Nuestra madre. Atenta, cercana, presente, llena de cuidado. María, tu madre, nos muestra el camino de la verdadera vida cristiana. Siguiendo su ejemplo de fe y docilidad esperamos reflejar en torno nuestro el cuidado con que a te acogió a ti, su hijo, su Dios, y a toda persona abierta a cualquier tipo de necesidad.
30 de mayo
Santísima Trinidad
Dt 4, 32-34.39-40 Medita en tu corazón que el Señor es el único Dios
El único Dios de amor: padre amante, hijo amado, espíritu de amor. Tu amor. Introducidos en la comunión de tu propio amor. Tú el único Dios. El rostro recliné sobre el amado, cesó otdo y quedeme, dejando mi cuidado, entre las azucenas olvidado.
27 de mayo
Jesucristo sumo y eterno sacerdote
Mc 14, 12.22-25 Tomad, esto es mi cuerpo
Tomo tu cuerpo. En ti soy todo tuyo. Por ti entro en la intimidad de tu amor. De tu plenitud recibo gracia tras gracia. Tú, el Señor de mi vida. Y aunque el título de Sumo y eterno sacerdote me parece un poco imperial, muy teológico y poco práctico, te llamo como tú quieras, mi amor, mi amado, mi amante.