consolad

6 de diciembre
Martes II de adviento

Is 40, 1-11 Consolad, consolad a mi pueblo

La humanidad necesitada de consolación. Dame el don de consolar con el consuelo con el que tú me consuelas. Consuelo desde las entrañas de tu misericordia. Porque la humanidad clama desde su pobreza, su dolor, su frustración, su explotación..tu consuelo, Señor

Gozo y júbilo

5 de diciembre
Lunes II de adviento

Is 35, 1-10 Festejará con gozo y cantos de júbilo…

Tú eres mi fiesta, regocijo, alegría sin fin, que está oculta en medio de la vida, en lo más escondido de cada día, en lo normal, en la naturalidad, tú, Señor, mi Dios, que transformas mis sequedades en manantial. Aunque tantos días siga con la boca reseca. Tú, mi Dios.

4 de diciembre
II domingo de adviento

Mt 3, 1-12 Él os bautizará con espíritu santo y fuego


Abrásame con tu agua, Señor, abrásame en tu amor, hazme ceniza y polvo enamorado que desaparece en la presencia de tu aliento. Lléname de tu Espíritu Santo, para que pueda convertir mi vida en pesebre para acoger tu cuerpo. Transfórmame para hacerme señal tuya.

LA herida

3 de diciembre
Sábado I de adviento

Is 30, 23-26 Cuando el Señor vende la herida de su pueblo

Y ahí estás tú, señor, derramando el bálsamo de tu misericordia entrañable en las heridas de nuestro amor. Ahí estás tú, Señor, curando nuestras heridas. Ahí estás tú, Señor, que vienes para sanarme, para sanarme. Vendando la herida de tu pueblo, su sufrimiento, su dolor, tan real, hoy.

vuestra fe

2 de diciembre
Viernes I de adviento

Mt 9, 27-31 Que suceda según vuestra fe

Pues por eso, Señor, aumenta mi fe. En esta primera semana de adviento me has pedido claramente vivir de la fe….para esperarte, para acogerte, para que me encuentres donde estoy….

confía en ti

1 de diciembre
Jueves I de adviento

Is 26, 1-6 mantiene la paz, porque confía en ti

Cuando me asiento en ti, cuando en ti pongo la confianza, cuando me abro a tu presencia en mi vida, cuando creo que tu providencia todo lo llena en mi vida, entonces, y solo entonces, puedo abrirme a una corriente de paz…que me serena, me abre a tu gracia, aleja mis miesdos y tristezas, mis dolores y penas…Confianza en ti. Dámela tu, Señor.

Fe del corazón

30 de noviembre
San Andrés

Rm 10, 9-18 Por la fe del corazón

Ahí estás tú, en el corazón. Haciendo vida en mí. Aumentando mi fe vitalmente, dándome todo lo que necesito para vivir viviéndote. Fe que se hace vida, fe encarnada, fe regalada. Por ti. Por la fe del corazón llegamos a la justificación…don tuyo. Dame esa de corazón, para poder dar testimonio de ti.

Utopia creadora

29 de noviembre
Martes I de adviento

Is 11, 1-10 El niño de pecho retoza junto al escondrijo de la serpiente

Es la utopía creadora, la imagen del paraíso ya en esta tierra, tú Señor, en medio de nosotros, armonía de la creación, paz natural. Ya no es la tierra que devastamos, que contaminamos, que herimos. Ya no es la tierra sin tierra, ya no hay violencia ni ira, ya no hay nada de nada que cree división y dolor. Todo ha salido de tu mano, y es bueno.

Tu gloria

28 de noviembre
Lunes I de adviento

Is 4, 2-6 La gloria será sombra en la canícula, refugio y abrigo

Tu gloria, que viene a habitar entre nosotros. Tú le dices ve, y viene para iluminar a los que vivimos en tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz. Tu gloria que me envuelve y ampara, me protege y fortalece. Tu gloria, Señor, que viene a mi, para incorporarme al latido de tu amor por la humanidad. Por los más desfavorecidos. Por la carne pobre donde tu gloria se hace hombre.

Adviento

27 de noviembre
I domingo de adviento

Is 2, 1-5 Caminemos a la luz del Señor

Es el deseo que me mueve hacia ti, en este adviento. Caminar hacia tu luz. Revestirme de tu luz. Salir de mis oscuridades. Me sacas tú de ellas. Me conduces hasta tu monte santo, hasta tu morada. Cueva de luz esmerilada. Peña preñada con la claridad de tu verdad. Resplandece en este tiempo de espera. ¡Ven, Señor Jesús!