26 de junio
Corpus Christi
Jn 6, 51-58 Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo
Tú, Señor, vivo y vivificante, cada día, en la eucaristía. Tu cuerpo y tu sangre, prendas de salvación. Tu vida entregada nos sigue dando vida, te acercas a nosotros, nos unes a ti, nos hacer participar en tu banquete, en tu misterio pascual. Acudo hoy a ti, Señor, y te adoro sin reservas.

¡¡Si uno come de este pan, vivirá para siempre!!
Solo pensar que con tú Cuerpo y Sangre, me regalas la vida Eterna, me haces que tenga verdadero deseo de ti Señor. Sin tú alimento que me fortalece, me guias en el caminar nada fácil,pero con pleno sentido de llegar junto a Ti ¡¡Ayúdame Señor, a recibirte dignamente y hacerte visible a los demás!!