Dichoso

14 de noviembre
Viernes XXXII

Salmo 118 Dichoso

Dichoso el que con vida intachable camina en el ley del señor. Dichoso el que guardando sus preceptos, te sigue con todo corazón. Dichoso quien te busca de corazón, Señor; dichoso el que bebe de tu fuente; dichoso el que se llena de tu silencio; dichoso el que en las nubes ve el paso de tu gloria, nada y vacío. Dichoso quien ama a su hermano, y a su enemigo, en los pequeños detalles de cada día, esos que pasan desapercibidos, esos que muestran la calidad inaudita del amor. Dichoso el que se esconde en ti y se hace universal por tu dicha.

11.14

Inside

13 de noviembre
Jueves XXXII

lc 17, 20-25 El reino está dentro de vosotros

Es bueno esperar en silencio la salvación que operas dentro de mí. Es bueno escucharte en el silencio, dentro de mí. Es bueno adorarte, y glorificarte, y cantar cantos incomprensibles, porque tú eres, Señor, y me haces ser en ti.

11.13

Way out

12 de noviembre
Miércoles XXXII

Tit 3, 1-7 Íbamos fuera de camino

Sigo con la oración de ayer. Voy fuera de camino cuando creo más en mí y en mis fuerzas que en ti, cuando creo que con mi esfuerzo todo lo consigo, cuando olvido lo que está oculto, cuando soy esclavo de mis pasiones y placeres de todo género, cuando cierro mi corazón a la carne de mi hermano, especialmente del pobre y del excluido…entonces olvido que tu amor me ha salvado, que me has renovado con tu espíritu Santo, que soy tuyo sin reservas aunque me reserve tanto para mí. Misterio de mi propia iniquidad.

11.12

Navidad

11 de noviembre
Martes XXXII

Tito 2, 1.8.11-14 Ha aparecido la gracia de Dios, que trae la salvación a todos los hombres

Me sabe a navidad este texto a Tito, y mi corazón se llena de panderetas y de sabor a villancicos, canto y danzo porque entras en la historia, te haces cercano y salvas, te haces pobre y salvas, pasas desapercibido y salvas, muestras que tus caminos no son nuestros caminos, que el poder, la riqueza, la apariencia, no son tus instrumentos. Tú eres el camino, por tu camino me llamas…¡ven, sígueme!

11.11

Siete veces

10 de noviembre
Lunes XXXII

Lc 17, 1-6 Siete veces vuelve a repetirle, lo siento

Tú me perdonas siete veces, me perdonas setenta veces siete, a lo largo de mi vida, continuamente, incesantemente, no dejas de manar la abundancia de tu misericordia. Tú perdonas mis deudas. Ayúdame a perdonar a mis deudores, no me dejes caer en la tentación del rencor, de la agresividad, de recuerdo de la ofensa, del corazón marchito. Hazme generoso desde la fuente inagotable de tu mismo amor.

11.10

Templos de Dios

9 de noviembre
Dedicación del a Basílica de Letrán

I Cor 3, 9-11.16-17 ¿No sabéis que sois templos de Dios?

Soy templo tuyo, Señor, has puesto en mí tu morada, tu espíritu me habita, de deshabita, me crea, me recrea, me deshace, me construye, me derruye, me llena, me vacía, pone en mi el derroche de tu gracia, hace rica mi pobreza, da vida a mis muertes, sana mis pecados, llena de luz mis noches, amanece mis días para que sea ilumine con tu luz, y ame con tu amor, y me entregue como tú. Templo tuyo, Señor, templo santo, habitado por tu gracia.

11.09

Tu tesoro

8 de noviembre
Sábado XXXI

Lc 16, 9-13 No podéis servir a Dios y al dinero

Pues es evidente que toda la semana golpeas en el mismo clavo: del amor a ti sobre todas las cosas, del amor y del servicio, de la pérdida y la ganancia, de la riqueza que supone seguirte, de las riquezas que no lo son, de la cruz que supone ser discípulo tuyo, de las cosas terrenas, del comprender que donde encuentra mi tesoro pongo mi corazón, y mi ser… No abandones, señor, la obra de tus manos.

11.08

Pérdida

6 de noviembre
Jueves XXXI

Fil 3, 3-8a Todo eso que para mí era ganancia lo consideré pérdida comparado con Cristo

Leí esta lectura en mis votos perpetuos, hace ya muchos años. Ahora, con tantas cuentas de pérdidas y ganancias ante mis ojos, es un buen momento para volverme a decir que todo lo que consideré ganancia, que todas las ganancias de este mundo, son pérdidas comparadas contigo, Señor Jesús; que todo lo estimo pérdida comparado con la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Para él lo perdí todo y todo lo estimo basura con tal de ganar a Cristo. Y no solo decirlo, sino actuar en consecuencia, con la ayuda de tu gracia.

11.06

La cruz

5 de noviembre
Miércoles XXXI

Lc 14, 25-33 Quien no lleve su cruz detrás de mi no puede ser discípulo mío

Dame el don de seguirte en la cruz. Te lo digo con los versos de Santa Teresa de Jesús:
En la cruz está la vida y el consuelo, y ella sola es el camino para el cielo. En la cruz está «el Señor de cielo y tierra», y el gozar de mucha paz, aunque haya guerra. Todos los males destierra en este suelo, y ella sola es el camino para el cielo. De la cruz dice la Esposa a su Querido que es una «palma preciosa» donde ha subido, y su fruto le ha sabido a Dios del cielo, y ella sola es el camino para el cielo. Es la cruz el «árbol verde y deseado» de la Esposa, que a su sombra se ha sentado para gozar de su Amado, el Rey del cielo, y ella sola es el camino para el cielo.

11.05