4 de abril
Jueves IV
Ex 32 7-14 Aleja de mi el incendio de tu ira
Consúmeme en el fuego de tu amor.

Comentarios diarios a la Palabra de Dios, que ayuden a rumiarla y encarnarla
4 de abril
Jueves IV
Ex 32 7-14 Aleja de mi el incendio de tu ira
Consúmeme en el fuego de tu amor.

3 de abril
miércoles IV
Is 49,8-15 En tiempo de gracia te he respondido
Hoy es el día de gracia. Hoy es el día de tu salvación. Tu gracia vale más que la vida. te alabarán mis labios. Día tras día te bendeciré, y cantaré la maravilla que obras en mi vida. En tu luz me haces luz, allanas mis caminos, en la noche eres estrella y centinela de alba en la espera que anhela tu venida. En la infancia me amamantaste y en la vejez me colmarás de tu plenitud día tras día. Gracias. Todo es don tuyo.

2 de abril
Martes IV
Ez 47, 1-9.12 Me hizo atravesar el agua
En tus aguas renazco. Gracias por el don de la vida, alcázar mío, refugio mío, Dios mío, confío en ti. Mi corazón es una acequia en tus manos, tú me conduces donde quiero. lato en ti y en ti respiro. Tus aguas calman mi sed. Tu agua me purifica. En tu agua soy pez y ave en el cielo de tu abismo.

1 de abril
Lunes IV
Is 65, 17-21 Mirad, voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva
Dame a novedad de tu mirada que me acaricia al alba, la novedad de tu ser nuevo, recién brotado, transparente y fértil, la novedad clara de espíritu que me mueve hacia ti, la novedad de tu mano al levantarme rozando solo mi cuerpo, estremecido por tu presencia, , la novedad de la ternura templada con la que llenas mis huecos, la novedad de tu palabra en mi silencio, la novedad de tu silencio en mis palabrería vana. hazme, señor, nuevo en ti.

31 de marzo
IV domingo de cuaresma
Lc 5, 1-3.11-32 se le echó al cuello y lo cubrió de besos
Ante ti, ante lo delicado de tu amor, en tu abrazo, que maravilla mis entrañas y las estrecha, fundido en ti. Ante el sutil murmullo de tu aliento, que me besa al volver
desarmado, rendido, pongo mi ser ante ti, señor, en el abismo de tu pecho, donde reposo mi deseo, tierno y herido. Siempre en tu perdón y tu misericordia.

30 de marzo
Sábado III cuaresma
Lc 18, 9-14 El publicano…
hazme publicano, Señor, que sepa estar atrás, sin atreverme a levantar los ojos al cielo, golpeando mi pecho con el dolor de corazón, tomando las palabras que pones en mi boca. “Oh Dios, ten misericordia de este pecador”

29 de marzo
Viernes III cuaresma
Mc 12,28-34 Amarás al prójimo como a ti mismo
Escucho tu palabra, el mandato de amarte sobre todas las cosas, con todo mi corazón, con toda mi alma, con toda mi mente, con todo mi ser. Tu mandato de amarte en el prójimo, al que debo amar como a mí mismo. Olvidándome de mi. Amar al desconsolado, al que tiene hambre, sed, está desnudo, preso, refugiado, inmigrante, prisionero. Amar al cercano y al lejano. Cuando ame como tu floreceré como un lirio, echaré raíces como los cedros, brotarán mis retoños y mi vida se irá en darte gloria a ti, señor Dios nuestro.

28 de marzo
Jueves III cuaresma
Jr 7, 23-28 Escuchad mi voz
Pongo mi oído al calor de tu palabra, me acucho en tu sonido, meces mis vientos, me haces soplo ligero, brisa suave, viento del amanecer, caldeas mi corazón con el latido de tu voz en mis entrañas, abarcas mis contornos, me haces tuyo, escucha mi voz, soy tu Dios, eres mío.

27 de marzo
Miércoles III cuaresma
Dt 4, 1-5-9 Mirad
Centra mi mirada en tu rostro, Señor, que viva para cumplir tu voluntad. Mira que pongo mi corazón en el tuyo, entregado, rendido, una vez más, enamorado. Hazme solo tuyo, radicalmente tuyo, perdido en tu costado, unido a tu cuerpo, en ti fundido. Miro tus ojos
en tu pupila de amor anido. Dame el mirarte con tus ojos, y olvidarme de todo en ti.

26 de marzo
Martes III de cuaresma
Dn 3,25.34-43 Ahora te seguimos de todo corazón
Mi vida en tus manos, Señor. Todo lo que soy y tengo es tuyo Ahora y siempre, con la ayuda de tu gracia, te sigo de todo corazón, busco tu rostro, la luz de tu claridad. Sigue tratándome según tu piedad, tu gran misericordia. Sigue librándome con tu poder maravilloso, maravilla de maravillas en mi vida. Recuerdo hoy, una vez más, Señor de mi vida, amado, amigo, que tu ternura y tu misericordia son eternas. Sigue acordándote de mi con misericordia, Señor, por tu bondad.
