Emaús

19 de abril
III domingo de Pascua

Lc 24, 13-35 ¿No ardía nuestro corazón…?

En la semana de pascua este versículo daba lugar a mi oración. Y hoy lo repirto. Porque mi corazón arde por ti, Señor, y se consume, con llama viva en ocasiones, con los rescoldos de esa llama muchas veces. Arde mi corazón con tu presencia viva, que me vivifica, aunque yo no sepa cómo. Arde mi corazón con tu palabra. Arde mi corazón en la eucaristía, cada día. Gracias, Señor.

Autor: Nano Crespo

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa. Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

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