22 de junio
Lunes XII
Mt 7, 1-5 No juzguéis y no seréis juzgados
Este es uno de tus mandamientos, tan complicado en el día a día, en el que, al menos yo, juzgo con tanta facilidad comportamientos ajenos, motas de polvo, sin ser capaz de ver las vigas que tengo yo en el mío. Por eso te pido perdón, señor, y te suplico me alcances la misericordia de mirar a los demás como tú me miras a mí.
