Sangre derramada

21 de marzo
Viernes II de cuaresma

Gn 37, 3-4.12-13.17-28 Vamos a matarlo

Aún hoy. Y la sangre de nuestros hermanos clama al cielo. En tantos lugares donde los conflictos siguen generando ríos de sangre. Donde no hay voluntad para encontrar la paz. Especialmente en la tierra que te vió nacer. Perdónanos, Señor.

Lázaro

20 de marzo

Jueves II de cuaresma

Lc 16, 19-31 Y un mendigo llamado Lázaro…

…con ganas de saciarse de lo que caís de la mesa de rico

Aún hoy. Nuestras migajas. A las que tantos pobres aspiran.  Especialmente aquellos que ponen en riesgo su vida para migrar desde sus países hasta nuestra Europa del bienestar. Esas personas, que son tuyas, que están en nuestras calles y plazas buscando participar de los restos que nosotros les dejamos. Que observan nuestra abundancia.

Conviértenos y haznos creer en tu evangelio.

San José

19 de marzo
San José

Mt 1,16.18-21.24ª José, como era justo

El justo José. Contigo y con María. Desde el inicio. Desafiando las apariencias, lo inexplicable, el qué dirán…abrazando tu misterio de amor, tu camino de salvación.Yendo más allá, con generosidad, con amplitud de miras. Confiado. Como él, Señor, nosotros en tu Iglesia. Haznos fecundos en el amor.

Humillado y enaltecido

18 de marzo

Martes II de cuaresma

Mt 21, 1-12 El que se enaltece será humillado, el que se humilla será enaltecido

La humildad, el camino que nos muestras. Ecce homo. No hay otro: ni padres, ni maestros, ni excelencias reverendísimas, ni canónigos, ni sochantres, ni yo me creo que soy más que tú porque….cuánto nos cuesta, Señor, vivir sencillos y humildes, descansando nuestros afanes en ti.

Misericordioso

17 de marzo
Lunes II de cuaresma

Lc 6, 36-38 Sed misericordiosos como vuestro padre es misericordioso

A ello nos llamas, Señor, tú, el rico en misericordia. Ayúdanos con la fuerza de tu gracia en nuestra debilidad inmisericorde. Danos el gesto y la palabra oportuna frente a quien se siente solo y desamparado. Ayúdanos a mostrarnos disponibles frente a quien se siente explotado y deprimido. Que en tu Iglesia, Señor, cada uno de nosotros seamos lugar de encuentro, de cuidado, de cercanía, de ternura, de acogida, de misericordia, de paz.

Luz en la sombra

16 de marzo
II domingo de cuaresma

Gn 15, 5-12


Abrán en el abismo de la propia oscuridad. Como tantos hombres y mujeres de nuestro mundo, enfrentados a los cuatro jinetes del apocalipsis: el sinsentido de un mundo que se deshace, la guerra, el hambre, la polarización. Y tú en el caballo blanco, transfigurado, lleno de luz, ofrecido: mi luz y mi salvación, la defensa de mi vida. Tu rostro buscaré, señor, no me escondas tu rostro.

Amor radical

15 de marzo
Sábado de la I semana

Mt 5, 43-48 Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen

Lo bueno de esta semana, de siempre a nada que queramos enterarnos, es que tu palabra es de una claridad, y de una radicalidad, enorme. De tu Palabra viene la vida, y la vida abundante. En la medida que la encarnamos y la hacemos vida propia.

Reconciliar

14 de marzo
Viernes I semana

Mt 5, 20-26 Vete primero a reconciliarte con tu hermano

Es lo que nos mandas, que vayamos primero a reconciliarnos con nuestro hermano. Cuando en nuestro corazón anida cualquier violencia hacia él. Primero la caridad, luego la ofrenda y el culto. Para no olvidar nuestro ser en relación contigo.

Sola

13 de marzo
Jueves I semana

Ester 4, 17 ss Señor, Dios mío, ayúdame, que estoy sola y no tengo a nadie fuera de ti.

Es la voz de una mujer. La voz de tantas mujeres, que se alzan hacia ti en su soledad, en su abandono, en su marginación, en su explotación, puesta la esperanza en ti. Y su grito llega hasta tus oídos. Y sigues liberando para siempre.

Corazón puro

12 de marzo
Miércoles I semana

Salmo 50 Crea en mi un corazón puro

Es la petición que te vengo haciendo desde el inicio de la cuaresma. Que mi corazón sea cada día más conforme a tu corazón. Un corazón lleno de espacio para acoger. Un corazón lleno de ternura, lleno de compasión, lleno de comprensión. Señor, crea en mi un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme.