16 de diciembre
Lunes III de adviento
Salo 24 Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas.
Acuérdate de mí con misericordia, por tu bondad, Señor. Y sé que lo haces, Señor, y que gracias a eso me haces vega dilatada, jardín junto al río, cedro junto a la corriente. Gracias, Señor, porque eres manantial de vida, manantial de misericordia, de ternura y de bondad.
