24 de octubre
Miércoles XXIX
Is 12 Sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación
Bebo de tu costado, Cristo crucificado, pongo mis labios en tu llaga y recibo el don de tu entrega, de tu amor sin límites. Tú haces brotar para mi gozo la fuente de tu salvación. Te adoro y me rindo.

¿A qué esperas? ¿a que las moscas naden y los peces vuelen?
¡si lo hubieras entendido serías un león!
Lc 12, 39-48