8 de marzo
III domingo de cuaresma
Jn 4, 5-42 Si conocieras el don de Dios
Tu don. El don de tu presencia en mi vida. El don de la fe que me permite creer, y saber en el corazón, que estás en mi vida, que me vivificas, que la esperanza no defrauda, que eres un Dios bueno y rico en misericordia, cercano y fiel, a pesar de mis debilidades samaritanas. Gracias, Señor, por tu don, que eres tú mismo.
Autor: Nano Crespo
Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa.
Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.
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