Buscadle

24 de septiembre
XXV domingo

Is 55, 6-9 Buscad al Señor mientras se deja encontrar, invocadlo mientras está cerca

Si te busco es porque se te cercano, y si te encuentro es porque estás. Lo que te pido, Señor, es que no cese nunca de buscarte y desearte, de anhelar la unión contigo, el deseo de recibir la plenitud que tú me ofreces, de vivir tu vida, de amar desde tu amor. Y ya te doy las gracias, por anticipado.

Misterio escondido

23 de septiembre
Sábado XXIV

Lc 8, 4-15 A vosotros se os ha dado a conocer los misterios del reino de Dios

Y ahí, en el misterio escondido, me das ciencia muy sabrosa, y allí me doy a ti, sin saber cómo, o al menos desde el deseo más real y verdadero. Que el conocer desde el silencio, desde el no conocimiento, me una más a ti, Señor.

Mujeres

22 de septiembre
Viernes XXIV

Lc 8, 1-3 Acompañado por los Doce, y por algunas mujeres…

Desde entonces, Señor, esta asignatura pendiente en tu Iglesia: Doce varones con mayúscula, algunas mujeres curadas de espíritus malos y enfermedades…y un abismo que no termina de cerrarse. Mueve nuestros corazones a la inclusión, la aceptación, la igualdad, la reparación.

Testimonio comunitario

21 de septiembre
San Mateo

Ef 4, 1-7.11-13 sed comprensivos, sobrellevaos mutuamente con amor…

A eso somos llamados, a mantener la unidad del espíritu con el vínculo de la paz, en un solo cuerpo, con un solo espíritu, con la esperanza de la vocación a la que hemos sido llamados. Dando testimonio de una comunidad visible y accesible, cercana, acogedora, donde cualquiera, en cualquier condición, pueda acercarse hasta ti. Que en la Iglesia ofrezcamos a las personas oasis así, donde encontrarse contigo y salir fortalecidas, en paz.

No habéis

20 de septiembre
Miércoles XXIV

Lc 7, 31-35 Hemos tocado la flauta y no habéis bailado…

Hemos entonado lamentaciones y no habéis llorado…Y así, en esa falta de sintonía con el evangelio, desde la verdad profunda de nuestro corazón, se nos va la vida, que desmiente a nuestras palabras huecas.

Llanto

19 de septiembre
Martes XXIV

Lc 7, 11-17 Llevaban a enterrar a un muerto

Y su madre, viuda, sin más hijos, llora. Y tú te acercas para resucitar al joven. Tantas madres que habrán enterrado a sus hijos víctimas del terremoto en Marruecos; de tantas guerras que asolan al mundo; del hambre, de la violencia, de la injusticia. Que nos acerquemos a ellas en tu nombre, Señor, con el amor sanador que ofrece la Iglesia.

oren

18 de septiembre
Lunes XXIV

I Tim Oren en todo lugar, alzando las manos limpias, sin iras ni divisiones

El poder de la oración ante ti, Señor. La oración que fomenta la unión, la reconciliación, la aceptación, la paz. La oración verdadera ante ti, Señor, es una fuente de mansedumbre, de evangelio, de saber estar en nuestro mundo tan dividido. La oración de mi corazón, que bebe del tuyo. Hazme un hombre de oración, Señor. Que alce mis manos para rogarte por la justicia y la paz en nuestro mundo.

el perdón

17 de septiembre
Domingo XXIV

Mt 18, 21-25 Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo?

Enséñame, Señor, a perdonar con el mismo corazón misericordioso que tienes tú conmigo. Perdonar gratuitamente, perdonar sin reservas, perdonar generosamente, perdonar sin nada a cambio, perdonar de corazón, perdonar con verdad, perdonar sin exigir perdón, perdonar no solamente siete veces, sino setenta veces siete.

Pecador

16 de septiembre
Sábado XXIII

I Tim 1, 15-17 Cristo vino al mundo para salvar a los pecadores, y yo soy el primero

Y en mi pecado me encuentras, y derramas sobre mi el bálsamo infinito de tu misericordia. Con ella me das vida. Pura gracia y salvación.

Dolores

15 de septiembre
La Virgen de los Dolores

Salmo 30 A ti Señor me acojo, no quede yo nunca defraudado

En la boca de tantas mujeres, y algunos hombres, que al pie de la cruz te elevan esta oración, en nombre de los crucificados de la tierra, en su propio nombre. Inclina tu oído hacia mi, se la roca de mi refugio, sácame de la red que me han tendido, porque tú eres mi auxilio. A tus manos encomiendo mi espíritu, tú, el Dios leal, me librarás.