Curado

3 de noviembre
Viernes XXX

Lc 14, 1-6 Tocando al enfermo lo curó

Es la fuerza que sale de ti, y que sana. Y es la curación de la enfermedad interior, la curación en lo inexplicable, en el misterio, en el milagro. Es tu mano que transmite la vida. Si tu vida no me das sé que alcanzarla no puedo, ni si yo sin ti me quedo, ni sin tú sin mi te vas. Da de tu vida verdadera a los enfermos.

Turbado

2 de noviembre
Todos los difuntos

Jn 14, 1-6 No se turbe vuestro corazón

La enfermedad, la muerte, la incertidumbre del no saber, de no gestionar el tiempo, ni el modo, ni la manera, el miedo al dolor, al vacío, a la inseguridad, a no estar en lo que uno tiene que estar, o esperan los demás que esté, eso, y más cosas, hace que se turbe el corazón, que en ti busca la paz, la fortaleza, el refugio, la seguridad. Y ante tanta turbación, y desazón, me queda la profesión de fe, tú eres el camino, y la verdad, y la vida de mi vida.

Santos

1 de noviembre
Todos los santos

1Jn 3, 1-3 Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!

Y porque somos hijos tuyos, porque nos has creado a tu imagen y semejanza, porque nos has incorporado a tu vida verdadera, porque nos has llamado a ser santos e irreprochables ante Ti por el amor, por todo esto celebramos hoy la santidad de la que nos has revestido. Danos tu amor y gracia, que ellas nos bastan.

Dolores

31 de octubre
Martes XXX

Rm 8, 18-25 Porque sabemos que hasta hoy la creación entera está gimiendo toda ella con dolores de parto.

Tu creación herida. Todo lo que tú has hecho bueno en peligro de muerte, por el comportamiento irracional que hacemos de los recursos naturales, por el predominio de mi bienestar sobre el bien común, por negar el cuidado a los más necesitados, a la naturaleza. Leo las palabras del papa al inicio de su exhortación apostólica Laudate Deum: El cambio climático es uno de los principales desafíos a los que se enfrentan la sociedad y la comunidad mundial. Perdónanos, Señor

Sanador

30 de octubre

Lunes XXX

Lc 13, 10-17 Mujer, quedas libre de tu enfermedad

De nuevo tú, Señor, imponiendo las manos y sanando. La alegría de tu salvación, que devuelve la salud, y endereza a los que ya se doblan. Y una vez más, como todos los días, te pido por las personas que se encomiendan a mi oración, especialmente por los enfermos. Dales lo que más necesiten para vivir proclamando tus maravillas.

Abuso

29 de octubre
XXX domingo

Mt 22, 34-40 Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Tu mandamiento de amor. Amarte a ti sobre todas las cosas y al prójimo como me amo a mí mismo. Violo este mandamiento del amor cuando abuso, en cualquier circunstancia, cuando utilizo al prójimo para mi beneficio. Pero más lo trasgredo, y voy en contra de tu mismo ser amor, cuando abuso sexualmente de uno de estos pequeños que me has encomendado. Y cuando silencio, oculto, miento, engaño, tergiverso, justifico esta realidad abominable. Kyrie eleison.

Forasteros

28 de octubre
San Simón y san Judas

Ef 2, 19-22 Ya no sois extranjeros ni forasteros, sino que sois ciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios.

Hijas e hijos de Dios. Miembros de tu familia. Sin distinción de raza, sexo, religión, o cualquier otra diversidad que se me pueda enquistar. Creados a tu imagen y semejanza. Ayúdanos a comprenderlo de verdad, desde el corazón. Especialmente ayúdanos a vivir acogiendo a los emigrantes que llegan hasta nuestras costas. Ni extranjeros, ni forasteros, sino miembros de tu familia.

Lo que hago

27 de octubre
Viernes XXIX

Rm 7, 18-25 El bien que quiero hacer no lo hago; el mal que no quiero hacer, eso es lo que hago

Es el pan nuestro de cada día en mi vida. Ven en mi ayuda, con tu misericordia, con tu gracia.

Tu regalo

26 de octubre

Jueves XXIX

Rm 6, 19-23 Dios regala vida eterna por medio de Cristo Jesús, Señor nuestro

Acércame, Señor, a la fuente de vida que tú me das, a la vida verdadera, a la vida en plenitud, a la vida que procede de ti, Señor y dador de vida. Que sepa acoger tu don, cada día, y transmitir la vida que tú me das a los más necesitados de nuestra sociedad. Que en esta tierra viva desde tu bondad, para recibir un día la vida eterna.

Deseo

25 de octubre

Miércoles XXIX

Rm 6, 12-18 No seáis súbditos de los deseos de cuerpo

De eso se trata, Señor, que los deseos no me esclavicen, que los deseos no me separen de ti, que solo desee lo que me mueva más a amarte y servirte. Soy consciente de que no siempre es así. Pon en mi deseo de ti, de tu amor, de entregarme más a mis hermanos, especialmente a los más necesitados. Que no me domine el deseo que me separa de ti.