De Dios

7 de enero
Feria después de Epifanía

I Jn3, 22-4,6 Nosotros somos de Dios

Sellados con tu sello. De tu amorosa propiedad. Criaturas tuyas. Nosotros somos de Dios, somos hijos tuyos, y en algún momento se manifestará lo que seremos, en tu gloria, en la vida eterna. En tus manos, Señor. Estamos. Somos.

Epifanía

6 de enero

Epifanía de Nuestro Señor Jesucristo

Mt 2, 1-12 Y cayendo de rodillas lo adoraron

Allá estoy, delante de ti, con los magos de oriente, después de haber salido de mi casa siguiendo el sueño de la estrella, desinstalándome en el asombro de lo inesperado que me lleva hasta ti. Aquí estoy, entregándote los regalos de mi vida, cayendo de rodillas delante de ti, adorándote. En la carne frágil de la humanidad empobrecida.

Desde tu amor

5 de enero

Lunes antes de la Epifanía

I Jn 3, 11-21 El que no ama permanece en la muerte

Siempre es una cuestión de amor. Desde tu amor, inconmensurable. Así, Señor, nosotros en tu amor, y tu amor desbordándose en vida para la salvación del mundo. Cuando no amo me excluyo de tu fuente de vida y permanezco en la muerte. Y las tinieblas se ciernen en torno a mi cuando me alejo de tu luz amorosa y no la brindo a los que tengo más cerca, y más lejos, a cualquiera que venga en tu nombre para alterar mi vida, desde tu amor.

Ilumina los ojos de mi corazón

4 de enero

Segundo domingo después de Navidad

Ef 1, 3-6.15-18 ilumine los ojos de vuestro corazón

Ilumina, Señor, los ojos de mi corazón para que pueda comprender la bendición incesante con la que me envuelves. Elegido por ti antes de la creación del mundo, destinado a ser santo e irreprochable ante ti por el amor. Ilumina los ojos de mi corazón para que no deje de comprender la esperanza a la que me llamas, la herencia de gloria que me tienes prometida.

Semejanza

3 de enero
Misa del día

I Jn 2, 29-3,6 Seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es

A esto nos llamas. A estar unidos a ti en la eternidad, en semejanza, en la visión de tu gloria, en unión silenciosa, en plenitud de vida. Es un abismo de gracia que me desborda con solo imaginarlo. Por eso cierro mis sentidos, y quedo sosegado, quieto, callado, y entregado a tu bondad, que mece mi vida.

Cántico nuevo

2 de enero
Misa del día

Salmo 97 Cantad al Señor un cántico nuevo

A esto me llamas. A cantar a lo largo de este año que acaba de comenzar un cántico nuevo, un canto de mayor generosidad, de mayor desprendimiento, de mayor disponibilidad, un cántico desinteresado, un cántico que aproveche la melodía de tu evangelio y la armonía de tu vida, entregada por amor para nuestra salvación.

Bendición al iniciar el año

1 de enero de 2026
Santa María, Madre de Dios

Nn 6, 22-27 Esta es la fórmula con la que bendeciréis

Al inicio de este año, Señor, imploro tu bendición para todas las personas que leen este comentario diario, y para todos los que, aún sin saberlo, te buscan en lo profundo de su ser.
El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Señor te muestre su rostro y te conceda la paz.

Última hora

31 de diciembre

Octava de Navidad

I Jn 18-21 es la última hora

Hora final del año. Desde el principio del mismo estabas tú y en mi vida. Por medio de ti se ha hecho todo. Gracias por tanto don recibido. Perdona, Señor, mi corazón extraviado. Dadme vuestro amor y gracia, que ellas me bastan.

Con él

30 de diciembre
Octava de navidad

Lc 2, 36-40 Y la gracia de Dios estaba con él

Tú vas creciendo, Jesús, y la gracia de Dios estaba contigo. Y tú estás conmigo, tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios. Toda mi vida de bendeciré y alzaré las manos invocándote, como Ana, la hija de Fanuel, que te sirvió día y noche toda su vida, con ayunos y oración. Como el anciano Simeón, cuyos ojos esperaban ver la luz de la salvación.

San Juan Evangelista

27 de diciembre
San Juan Evangelista

Jn 20, 2-8 Vió y creyó

Junto al sepulcro. Porque la losa se descorre, y la muerte queda abatida. En la cruz está la vida. En el sepulcro no hay nada, porque tu resurrección, victoriosa, llena el universo de su hermosura y convoca a todos los seres a tu victoria. A verte resucitado y creer. Para eso has venido al mundo, para ser Señor de vivos y muertos. Y por eso damos testimonio de ti.