Trinidad

26 de mayo
Santísima Trinidad

Mt 28, 16-20 Bautizando en el nombre del Padre, el Hijo y del Espíritu Santo
En tu nombre de Padre bueno lleno de misericordia, que creas, y das la vida y vida abundante; en el nombre de Jesús, tu hijo, nuestro señor, amado y amante, que da la vida por nosotros, para salvarnos, sanarnos, liberarnos, levantarnos; en el nombre del Espíritu de amor, vínculo de la unidad, que nos hace fuertes en el amor. En tu nombre, Señor. Desde el seno de María.

Abusos

25 de mayo
Sábado VII semana

Mc 10, 13-16 Dejad que los niños se acerquen a mi

Perdón, Señor, por los abusos sexuales a menores, que se han producido en la Iglesia, que personas concretas han comedido, olvidando tu evangelio, generando tanto dolor, y tanto escándalo. Perdón, Señor.

Matrimonio

24 de mayo
Viernes VII semana

Mc 10, 1-12 De modo que ya no son dos, sino una sola carne

Hoy rezo por todos los matrimonios, especialmente por los que están en dificultad. Para que el amor sea el vínculo que les sostenga. Para que tú les garantices, y les hagas fuertes en el amor. Para que puedan cumplir su misión de casados.

Sacerdote

23 de mayo
Jesucristo Sumo y Eterno sacerdote

Jr 31, 31-34 Pondré mi ley en su interior y la escribiré en sus corazones

Tu palabra nos muestra en esta fiesta de tu sumo y eterno sacerdocio, cuanta palabra rimbombante, que lo esencial es lo interior, donde está tu ley inscrita en nuestros corazones, y que ya no tendremos que enseñarnos unos a otros, pues todos te conoceremos. Bienvenido el maestro interior que alimenta tu espíritu en nuestros corazones. Bienvenida la comunidad que se reúne en torno a ti.

Pregunta

22 de mayo
Miércoles VII semana

Santiago 4, 13-17 ¿qué es vuestra vida?

Buena pregunta, Señor. Si ni tan siquiera sabemos que será del día de mañana, y andamos afanados en polvo y viento, sin ser capaces de contestarte la pregunta que nos haces: ¿qué es nuestra vida?

El primero

21 de mayo
Martes VII semana

Mc 9, 30-37 Quien quiera ser el primero que sea el último…

…el servidor de todos. Es bueno, al retomar el tiempo ordinario, recordar esta frase de tu evangelio, que es todo un programa de vida. Una frase que es de puerta estrecha, porque en muchas ocasiones lo que pretendemos es ser el primero primero, con prestigio, con poder, aunque sea doméstico, con influencia, con reconocimiento. Ser el primero que es servido, antes que servir. Es bueno que nos recuerdes las prioridades de tu Reino.

madre de la Iglesia

20 de mayo
Bienaventurada Virgen María, madre de la Iglesia

Jn 19, 25-34 Ahí tienes a tu hijo

María, tu madre, madre de la Iglesia, al pie de la cruz. María madre de la Iglesia, la advocación que da título a la parroquia marianista donde vivo. Parroquia muy viva, sobe todo en la labor de Cáritas diocesana. Parroquia llena de niños que estos días hacen su primera y su última comunión, y que siguen suscitando tantos esfuerzos pastorales infecundos. Parroquia con una gran población inmigrante. Parroquia, comunidad que se reúne en tu nombre, Bendícenos, Señor. Haznos fuertes en la fe, como María.

Pentecostés

19 de mayo
Pentecostés

Jn 20, 19-23 Recibid el Espíritu Santo

Celebré ayer la eucaristía en la cárcel donde coy de capellán. Y tu espíritu revoloteó entre los presos, eso se percibe. Tu espíritu de amor, tu espíritu de plenitud, tu espíritu que remueve, que sana los corazones, que guía el espíritu indómito, que guía al que tuerce el sendero. Tu espíritu que riega la tierra en sequía, que sana el corazón enfermo, que lava las manchas, que infunde calor de vida en el hielo. Tu Espíritu, que pedimos, que sabemos tú nos das cada día.

El bien

18 de mayo
Sábado VII de pascua

Jn 21, 20-25 Muchas cosas hizo Jesús

Pasaste haciendo el bien, con tus gestos y tus palabras. Te aceraste a la gente, curaste, sanaste, dijiste una palabra de aliento, fuiste el rostro de la misericordia del padre, el buen pastor, el que diste la vida por amor, para nuestra salvación. El evangelio de Juan nos cuenta tus signos, porque tú eres el signo de Dios entre nosotros. Gracias.

Enamorada

17 de mayo
Viernes VII de pascua

Jn 21, 15-19 Sí, Señor, tú sabes que te quiero

No hace falta que te diga más. Solo que ese amor me haga vivir enamorado.