Te buscan

27 de enero
Martes III

Mc 3, 31-25 Te buscan

Tu madre y tus hermanos te buscan. Te buscan tantas personas, anhelan la verdad que tú ofreces, la realidad real de sus vidas, tan alejadas de todo lo esencial, tan perdidas en banalidades. Te buscan los que desean contemplar la belleza de tu rostro. Te ansían los que desean ser acariciados por tu bondad, acogidos por tu ternura. Entre ellos estoy también yo. Tengo sed de Dios, del Dios vivo.

Pocos

26 de enero
San Timoteo y san Tito

Lc 10, 1-9 La mies es mucha y los obreros son pocos. Rogad, pues.

Nos invitas a orar para que siga habiendo trabajadores y obreros en tu mies. Nuestro mundo está necesitado de misioneros de tu misericordia, mujeres y hombres que muestren tu verdadero rostro, cercano, lleno de ternura, de compasión, de bondad, de belleza. Sigue llamando personas que den, con su vida y entrega, testimonio de tu evangelio.

Inmediatamente

25 de enero
Domingo III

Mt 4, 12-23 Inmediatamente

Inmediatamente dejan las redes y te siguen. Inmediatamente dejan la barca y a su padre y te siguieron. Inmediatamente, con prontitud, sin demora, sin transición. El poder de tu mirada misericordiosa, de tu llamada. La seducción de tu amor. Y así rememoro hoy, tantos años después, la vocación que me regalaste. Me llamaste. Me sedujiste con tu amor. Me recreaste en ti. Gracias, Señor.

Cuéntamelo

24 de enero
Sábado II

II Sam 1,1-4.11-12.19.23-27 ¿qué ha sucedido? Cuéntamelo

Es a lo que cada día nos invitas, en la oración. A que pongamos nuestra vida ante la luz de tu mirada, y te contemos lo que ha sucedido. Con palabras, o mejor en el más vacío de los silencios. Ante ti, todo el ser.

Llamado

23 de enero
Viernes II

Mc 3, 13-19 Jesús llamó a los que quiso

Llamado por ti, para estar contigo. Bendecido. Enviado a proclamar la buena noticia a los pobres, la liberación a los oprimidos, a los presos…a predicar tu buena noticia de salvación.

Chaminade

22 de enero
Beato Guillermo José Chaminade

Salmo 55 Anota en tu libro mi vida errante

Día para festejar al fundador de la familia marianista, y para recordar su vida, vivida contigo, para ti, y en ti, que tú fuiste anotando es tu libro, y que nosotros, sus descendientes, recordamos como modelo de fe, de esperanza y de caridad. Gracias, Señor, por el don del carisma marianista, que infundiste en tu siervo el Beato Guillermo José Chaminade. Bendito seas por siempre, Señor.

4 R

Abuso

21 de enero
Miércoles II

Salmo 143 Bendito el Señor que adiestra mis manos para el combate

El combate, contra el abuso espiritual, de poder y de conciencia, que en algunas ocasiones es frecuente en la Iglesia. Adiestra, Señor, las manos, el corazón y la mente de las víctimas de abuso, para que tengan fortaleza y denuncien, y puedan vencer, a quien tanto daño les ha infligido, y a todos los que han encubierto esta agresión.

Apariencia

20 de enero
Martes II

I Sam 16, 1-13 No te fijes en su apariencia

Mira en su corazón, no te fijes en la apariencia, nos viene a decir la palabra de Dios. Y en estos tiempos de tanta estupidez en las redes, de tanta apariencia, de tanto retoque, de tanta falsedad que brilla, no caigamos en la tontería de pensar que lo que se ve, y peor, lo que se aparenta, es importante. Tú nos recuerdas que el hombre mira a los ojos, pero el Señor mira el corazón.

Odres nuevos

19 de enero
Lunes II

Mc 2, 18-22 A vino nuevo odres nuevos

Vino y odres. Y la novedad que tanto nos cuesta en la iglesia, en la vida religiosa, en nuestra propia vida. No se echa un vino nuevo en un odre viejo, porque se revientan los odres, y se pierde el vino y los odres. Es lo que nos está pasando. Y dale que te pego, repitiendo lo que ya sabemos no conduce nada más que a la extenuación, a la extinción. En cualquier caso en tus manos estamos, Señor.

Gracia y paz

18 de enero
Domingo II

I Cor 1, 1-3 A vosotros, gracia y paz

Buen saludo el que hace Pablo en tu nombre a los cristianos de Corinto. A vosotros gracia y paz. Gracia. Porque todo es don tuyo, y porque tu gracia vale más que la vida. Paz, el don que cada uno de nosotros, y que nuestro mundo tan revuelto, tan revuelto como nuestro ser, ansia y busca. En tu nombre, Señor, recibo tu gracia y tu paz.