Amarse

9 de enero
Tiempo de Navidad

1 Jn 4, 11-18 Si nos amamos unos a otros….

Seguimos contemplándote recién nacido en Belén, Señor, fuente de todo amor, y nos sentimos invitados a amar como tú amas. Amando permanecemos en ti y tu amor llega en nosotros a la plenitud. Amar y dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, dar posada al inmigrante, vestir al desnudo, visitar al enfermo…amar al más cercano, al que tanto me cuesta amar, y al más lejano, al que apenas conozco. Amor como tú amas, sin reservas, universalmente, llevando a plenitud la vida que tú nos das en el amor.

Queridos

8 de enero
Tiempo de Navidad
1 Jn 4, 7-10 Queridos hermanos

amémonos unos a los otros, ya que el amor es de Dios y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. En esto se manifestó el amor que Díos nos tiene, en que Dios envió al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo.
Y así, Señor, hoy no hay más comentario que tu propia palabra, que comenta nuestra vida.

Regalo

7 de enero
Tiempo de Navidad
1Jn 3, 22-4,6 Cuanto pidamos lo recibimos de él

Sigues regalándonos, Señor, en este tiempo de Navidad que se prolonga, el don de tu presencia cercana y pobre, el don de tu luz que disipa nuestras tinieblas, y nos llena de claridades, el don de tu palabra. Permaneces junto a nosotros, al alcance de nuestra mano, y nos invitas a abrazarte para permanecer en ti, para recibir tu amor, para transmitir, y dar testimonio, de tu don, de tu luz, de tu palabra, de tu amor sin medida, que nos da la vida. En cualquier circunstancia.

Epifanía

6 de enero
La Epifanía del Señor
Is 60, 1-6 Llega tu luz

Hoy te manifiestas como luz a todas las naciones, que vienen a adorarte. Cada uno de nosotros, que leemos estas líneas, en cualquier parte del mundo, reconocemos a Dios en el niño Jesús, a Dios que llega como luz, que manifiesta su gloria, que amanece para nosotros desde el resplandor de la aurora. Nos acercamos y te contemplamos radiante de alegría, dándonos la salvación. Y nuestro corazón se ensancha y se asombra por que recibimos de ti, Señor, el don de una vida plena en ti. Amén.

Amar

5 de enero
Tiempo de Navidad
1 Jn 3, 11-21 El que no ama permanece en la muerte

No es capaz de abrir su ser al amor que tu has derramado en nuestro corazones y nos has ofrecido en un niño que suscita amor: el de María, el de José, el de los pastores, el de los magos, el amor de todo el que se acerca a contemplarte y adorarte en Belén. El que no ama, como Herodes, permanece en la muerte. Porque solo el amor da la vida cuando me desvivo por amor.

Bendecidos

4 de enero
Domingo II después de navidad
Ef 1, 3-6 Bendito sea Dios que nos ha bendecido en la persona de Cristo

Nos has bendecido, Señor, nos deseas y quieres incondicionalmente, sin reserva alguna, deseas nuestro bien ilimitado en esta vida, en los acontecimientos de nuestra vida diaria, y este bien lo haces aflorar de tus entrañas de amor, de las fuentes más profundas e íntimas de tu ser amor, y así encarnas tu Palabra, tu Sabiduría, en el seno de María, que da a luz la Luz. Que nos bendice.

Amor del Padre

3 de enero
Tiempo de Navidad

1 Jn 2, 29-3, 6 Mirad qué amor nos ha tenido el Padre

Eso nos ofreces todos estos días de Navidad. Contemplar el amor tan grande que nos tienes, que nos ofreces, que nos das. Contemplar. Adorar. Tratar de alcanzar el misterio de plenitud que pones al alcance de nuestro corazón. Ser alcanzados por ti y poder comprender cuál es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad de tu amor, que se manifiesta en un niño pobre, en Belén.

En él

2 de enero
Tiempo de Navidad

1 Jn 2, 22-38  Permaneced en él

Permanecer en Ti, Señor. Ser alcanzados por tu gracia, que nos une entrañablemente a tu misterio de salvación. Desde tu nacimiento hasta tu muerte y resurrección. Por nosotros. Ser puestos por el Padre junto a ti. Tener los mismos sentimientos que tú. Unirnos contigo. Seguirte en todo momento, radicalmente, sin descanso. Entrar, contigo, en el misterio de amor de la  Trinidad. Permanecer en ti. Y en ti recibir la vida.

Bendición

1 de enero de 2009
Santa María Madre de Dios

Nm 6, 22-27 El Señor te bendiga

Pronto me das, Señor, la bendición que ayer te pedía para este año nuevo. Bendición que me llega desde la entraña de María, recostado en su regazo, de sus manos. Tú eres bendición, señor, y de tu madre te recibo:
“El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Señor se fije en ti y te conceda la paz

El tiempo

12 de enero
Lunes I

Mc 1, 14-20 Se ha cumplido el tiempo

Comienza el tiempo ordinario, comienza la lectura del evangelio de Marcos, comienza la posibilidad, que cada año nos ofreces, de descubrir que está cerca tu reino, que se manifiesta en medio de nosotros, que la oscuridad que nos envuelve está llena de tu luz, que en la debilidad nos estás ofreciendo fortaleza, que en el pecado nos das la posibilidad de regenerarnos pro tu gracia, que lo cotidiano está lleno de tu hermosura. Se ha cumplido el tiempo de ver si verte entre nosotros, Señor. Señor, que vea.

0112