Agradecidos

3 de septiembre
Martes XXII

Salmo 144 que todas tus criaturas te den gracias, Señor.

Es bueno darte gracias, Señor, día tras día. Y comenzar este curso con esta acción de gracias, por todo. Gracias por que eres bueno con todos, porque eres cariñoso con todas tus criaturas. Porque eres bondadoso en todas tus acciones. Y especialmente porque sostienes a los que van a caer, y que enderezas a los que ya se doblan.

Mi sabiduría

2 de septiembre
Lunes XXII

I Cor 2, 1-5 Nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste cruficicado

Que mi fe, Señor, no se apoye en la sabiduría de nadie, ni en las capacidades de nadie, ni en la elocuencia de nadie, sino en tu poder. Fe del corazón, fe que brota de la experiencia, fe asentada en lo que tu provocas en mi vida. Fe como don. Gracias.

tu regalo

1 de septiembre
XXII domingo

I Santiago 1, 16-18 Todo buen regalo, todo don perfecto bien de arriba

Un don tuyo, un inmerecido regalo, que hace veinte años hoy empezara a escribir estas líneas en dime una palabra, en lo que entonces era ágora marianista. Comencé sin dirigirme a ti, comentando tu Palabra y poco a poco me fuiste reconduciendo. Menos reflexión y más orar. Gracias por el don. Gracias por la fidelidad.

Vacare Deo

1 de agosto
Proclama mi alma la grandeza del Señor

Durante el mes de agosto no pondré el comentario diario a la Palabra de Dios.
Volveré, si Dios quiere, el 1 de septiembre.
Sigamos unidos en la oración y en la escucha atenta de la Palabra.

Tesoro escondido

31 de julio
San Ignacio de Loyola

Mt 13, 44-46 El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo

Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad. Todo mi haber y poseer, vos me lo disteis a vos, Señor, lo torno. Todo es vuestro, disponed a toda vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia porque esto me basta.

Lágrimas

30 de julio
Martes XVII

Jr 14, 17-22 Mis ojos se deshacen en lágrimas

Señor, pongo ante ti, una vez más, las lágrimas y el dolor de la humanidad. Los ojos de quien no para de llorar, por el dolor ante la enfermedad, ante la guerra, ante la injusticia que sufra…Pongo ante ti, Señor, para que tú enjugues las lágrimas de nuestros ojos, y des consuelo y paz.

Acto de fe

29 de julio
Lunes XVII

Jn, 11. 19-27 Yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo

Un acto de fe. Es lo que te ofrezco al inicio del día de hoy, para que tú lo multipliques en esperanza y caridad, para el bien de mis hermanos.

Ofrenda

28 de junio
XVII domingo

Ef 4, 1-6 Sed amables, sed comprensivos

Los los dos peces que me gustaría ofrecerte, Señor, para que hagas el milagro de la multiplicación de las ofrendas. Me gustaría ganar en amabilidad, para ofrecértela. Me gustaría ser comprensivo, ponerme en el lugar de los demás, tener una actitud vital de apertura a los demás, de inclusión, nunca de exclusión o discriminación. Me gustaría hacer todo dándote gracias, como tú haces antes de la multiplicación. Tener un corazón agradecido, ya es un milagro.

Retozo

27 de julio
Sábado XVI

Salmo 83 Mi corazón y mi carne retozan por el Dios vivo

Delante de ti, haciendo un acto de fe en tu presencia en mi vida, te digo con las palabras del salmo: mi alma se consume y anhela los atrios del Señor, mi corazón y mi carne retozan por el Dios vivo. Vale más un día en tus atrios que mil en mi casa. Dichosos los que viven en tu casa alabándote siempre, como yo ahora. Dichoso quien encuentra en ti su fuerza.

Pastores malvados

26 de julio


Jr 3, 14-17 Os daré pastores según mi corazón

Ya nos ves, Señor, asombrados de que algunos de los pastores que nos has dado han abusado de tu elección y han cometido iniquidad, abusando de las personas que tenían encomendadas. En la última semana la noticia de los abusos del Abbé Pierre, el apóstol de los pobres, y del fundador de la comunidad de San Martin, tan conservadora, la que más vocaciones tiene en Francia. Perdónanos las veces que miramos para otro lado como Iglesia. Perdónanos el silencio y el ocultamiento. Perdónales a ellos, agresores, su falta y su ignominia. Que sepamos reparar, restaurar y retribuir a las víctimas.