testigo del evangelio

13 de septiembre
Viernes XXIII

I Cor 9, 16-19.22-27 ¡Ay de mi si no anuncio el evangelio!

El evangelio de la alegría, la buena noticia de la que nuestro mundo está tan necesitado. Hazme Señor, testigo de tu evangelio, a tiempo a destiempo, con mi palabra, o mis hechos, con el testimonio de la propia vida. Es la vocación a la que me has llamado, convirtiéndome en misionero de tu misericordia.

Dulce nombre

12 de septiembre
Dulce nombre de María

Lc 1, 27 y el nombre de la virgen era María

Has creado a María llena de gracia. Desde su seno hemos recibido tu salvación. Ella se ha alegrado en ti, y proclama tu grandeza. Con ella hemos hecho alianza, para tu gloria y tu alabanza. Haz, Señor, que los religiosos marianistas, que celebramos hoy nuestra fiesta patronal, vivamos cada día más el espíritu de María, que es tu don.

Votos

11 de septiembre
Miércoles XXIII

Lc 6, 20-26 Bienaventurados

Padre, me pongo en tus manos, haz de mi lo que quieras, sea lo que sea, te doy las gracias.
Gracias por la vocación marianista a la que me llamaste, y en la que me has mantenido, con tu fidelidad. Hoy hace cuarenta y un años que hice la profesión religiosa, con los votos de castidad, pobreza y obediencia. Estás conmigo. Gracias

Orar

10 de septiembre
Martes XXIII

Lc 6, 12-19 Pasó la noche orando a Dios

Dame, Señor, el don de la oración incesante, unido a ti.

MOROCCO. Town of Essaouira. 1985.

Levántate

9 de septiembre
Lunes XXIII

Lc 6, 6-11 Levántate

Ayer era ábrete, hoy levántate. Tus imperativos, Señor, que nos piden: Deja tus postraciones, tus dolores, tus estados de ánimo abatidos…deja todo lo que te impide incorporarte como una persona libre y vivir la vida. Tú bien sabes que hay personas que, a pesar de pretenderlo, no pueden… y siguen postradas por su propia enfermedad. Muéstrate tú cercano, dales lo que más necesiten para levantarse.

Abrete

8 de septiembre

Domingo XXIII

Mc 7, 31-37 Effeta (Ábrete)

Tu mandato liberador, ¡ábrete! No te quedes encerrado en tu mundo, en tus pensamientos, en tus apegos, con tus cadenas. Ábrete a mi presencia en tu vida. Ábrete a la novedad de mi evangelio, ábrete a una nueva vida, en lo más sencillo de lo cotidiano, ábrete a la profundidad inaudita de saber que estoy contigo todos los días de tu vida, que te acompaño, que ensancho tus espacios.

Recibido

7 de septiembre
Sábado XXII

I Cor 4, 6b-15 ¿tienes algo que no hayas recibido?

Todo lo hemos recibido de ti, Señor; empezando por la vida. Todo es puro don. Gracias.

No juzguéis

6 de septiembre
Viernes XXII

I Cor 4, 1-5 No juzguéis antes de tiempo

Es lo que te pido, Señor, que me des una mirada misericordiosa, como tú eres misericordioso. No juaguemos antes de tiempo, dejemos que tú vengas e ilumines lo que esconden las tinieblas, y se ponga al descubierto los designios del corazón de cada persona, de manera que cada uno reciba de ti lo que merece. De nuevo te lo pido, Señor, dame una mirada limpia para no juzgar.

En búsqueda

4 de septiembre
Miércoles XXII

Lucas 4, 38-44 La gente lo andaba buscando

Y ahora, Señor, tantos te buscan sin saber ni que existes; tantos de buscan intuyéndote; tantos de buscan porque te han encontrado y luego te han perdido; tantos te buscamos porque nuestra alma está sedienta de ti. Te buscamos, Señor, y tú sales a nuestro encuentro. Siempre. En cualquier circunstancia. Gracias.