Pedro y Pablo

29 de junio
San Pedro y San Pablo

II Tito , 4,6-8.17-18 El Señor me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el evangelio

Tú, Señor.

En el día de hoy oramos especialmente por el papa Francisco: Señor, sigue ayudándole y dándole fuerzas para anunciar íntegro tu evangelio con tantos gestos entrañables, llenos de cercanía y de compasión, claros y comprensibles, que te transparentan. Concédele llevar adelante la reforma de la curia y la transformación de tu Iglesia según tu voluntad. Que tu Espíritu, que le ha elegido, le mantenga en tu servicio.

06.29

Purifícame

28 de junio
Viernes XII

Mt 8, 1-4 Si quieres puedes limpiarme

Una vez más te pido, Señor: si quieres puedes limpiarme. Y se que quieres, y que quedo limpio, por tu misericordia sacramental, tu paz y tu perdón. Gracias. Esa es mi bendición, esa es mi descendencia, ese es mi don: tu amor.

06.28

Frutos

27 de junio
Jueves XII

Mt 7, 5-12 Por sus frutos los conoceréis

Dar frutos para alabanza de tu gloria. Dar tus frutos: la bondad entrañable, la compasión, la misericordia, la cercanía, la palabra de aliento, la paz, el perdón, la vida, la vida abundante, la vida verdadera, la vida en plenitud. Darte como fruto de una vida cada vez más unida a ti: este es el deseo que pongo en tus manos, por el que suspiro en mi oración. ¡Ven, Señor Jesús!

06.27

Tus dones

26 de junio
Miércoles XII

Gn 15, 1-12-17-18 ¿de qué me sirven tus dones, si soy estéril?

Tus dones: lo que soy, lo que tengo, lo que vivo, lo que muero, la luz, la oscuridad, el sol, la luna, las estrellas, la tierra, sus flores y sus frutos, los animales, pájaros, el ser amado, el poder amar, el afecto, el sentimiento, la razón, la voluntad, la fe, la esperanza, lo grande de la vida, lo pequeño de cada día, el dolor, la felicidad, todo es uno en ti, todo es puro don. Como puedo preguntar, con Abrahán, de qué me sirven tus dones, si tu don hace fecunda mi vida estéril. Me ha tocado un lote hermoso, me encanta mi heredad.

06.26

Horizontes

25 de junio
Martes XII

Gn 13, 2.5-8 Pasea el país a lo largo y a lo ancho, pues te lo voy a dar

Le das a Abrahán todo el país, el firmamento estrellado, la arena de las playas marinas, la promesa y tu alianza. Llega desde Abrahán tu alianza hasta nosotros. Me haces entrar en la profundidad, en el abismo, en la altura, en la anchura, en lo largo, en el horizonte infinito de tu ser en mí amor inconmensurable, inabarcable, cercano, encarnado, compasivo y misericordioso. Gracias.

06.25

Juan, el Bautista

24 de junio
Natividad de san Juan Bautista

Hch 13, 22-26 Hombre conforme a mi corazón

Eso deseo, ir transformando mi vida conforme a tu corazón. Tú has creado mis entrañas, desde el seno materno has pronunciado mi nombre, tú me sondeas y conoces, conoces hasta el fondo de mi alma. Me sabes en ti y libremente me dejas ir, mientras me llamas a ti, amada mía, hermosa mía, paloma mía, ven a mí. Se carne de mi carne, sangre de mi sangre. Amén.

06.24

Mi Dios

23 de junio
Domingo XII

Salmo 62 Tú eres mi Dios

Esto es lo que te digo con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas, con todo mi ser: tú eres mi Dios, mi alma está sedienta de ti, mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua. Así todos los domingos y fiestas, al recitar este salmo, te reconozco y me reconozco en Ti: Tu gracia vale más que la vida, toda mi vida te bendeciré, estoy unido a ti, tu diestra me sostiene.

06.23

Tesoros

21 de junio
San Luis Gonzaga

Mt 9, 19-23 No atesoréis tesoros

Mirando las cosas en su verdad que ridículo es atesorar tesoros, acumular dineros, desear cada día más y más. Qué compulsión más desaforada la del consumo sin fin en el que se asfixia nuestro ser humano. Necios somos, duros de mollera, tardos en comprender la realidad. Mientras tanto tú te sigues despojando de todo, abriendo tus brazos, muriendo en la cruz, solo y abandonado. Y cada día las riqueza acumuladas se malreparten entre los herederos.

06.21

Al rezar

20 de junio
Jueves XI

Mt 6, 7-15 Cuando recéis…

No os compliquéis con muchas palabras, con muchos métodos, con muchas consideraciones, con muchos análisis de si estoy bien o estoy mal, si me aburro o no me aburro, de si cansado para levantarme a rezar o cansado para no acostarme todavía, tan pendiente de uno mismo, tan lleno de preocupaciones que no dejéis espacio para mi, que soy el único. Cuando vayáis a rezar callaos, dejad vuestras telas de araña, y en silencio amad. Amad. Amad. En la noche más oscura, crezca vuestro amor en el silencio. Pero no dejéis de darme tiempo, sin otra preocupación que darme lo que es mío.

06.20