Enemigos

15 de marzo
Sábado I de cuaresma

Mt 5, 43-48 Yo os digo amad a vuestros enemigos, rezad por los que os persiguen

Este es tu mandato, ayúdame a vivirlo en este tiempo de cuaresma, y en el de Pascua, durante mi vida entera. Despréndeme de todo afecto o apego que me impida perdonar como tú perdonas, comprender como tú comprendes, amar como tu amas. Que empiece por bendecir a los que considere enemigos, o contrarios, o simplemente diferentes de mí. Por tu misericordia, Señor, dame de tu vida para vivir en ti, crucificado.

03.15

Reconciliación

14 de marzo
Viernes I de cuaresma

Mt 5, 20-26 Por tanto si vas a poner la ofrenda ante el altar

Te acuerdas allí mismo que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete a reconciliar con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Y si mi hermano no se quiere reconciliar conmigo, yendo humilde y sincero de corazón, viéndote a ti en él, con la petición de perdón real, líbrame de creerme superior, de considerarme bueno y justificado, de creerme con razón, de denigrarle, líbrame siempre de mí mismo, Señor.

03.14

Protégeme

13 de marzo
Jueves I de cuaresma

Ester 14, 1.3-5.12-14 A mí, que no tengo otro auxilio fuera de ti

A mí, que no tengo otro auxilio fuera de ti, protégeme tú, Señor, que lo sabes todo. Me entrego todo a ti, pues tú te entregas todo a mi, me libras, me arrullas con tu canto de salvación, me liberas con tu brazo poderoso, obras portentos que me maravillan. Protégeme, Señor, pues se que te pido y me das, que llamo y me abres, que sales a mi busca y te encuentro. Señor, tú lo sabes todo, me sabes a mi, protégeme, por tu misericordia.

03.13

Sin palabras

11 de marzo
Martes I de cuaresma

Mt 6, 7-15 Cuando recéis no uséis muchas palabras

Pon en mi boca el silencio de la palabra, en mis entrañas el silencio del corazón, en mi ser el silencio del ser, para poder ser pronunciado por ti. Vísteme con tu silencio para despojarme junto a tu cruz. Que mi oración solo sea tu oración en mí, silenciosa, desprendida, perdida, vacía. ¿Cómo desaparecer en la orilla de tu palabra que vuelve a ti tras empapar la tierra?

03.11

Santos

10 de marzo
Lunes I de cuaresma

Lv 19,1-2 Seréis santos porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo

Ser santo como tú: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, dar posada al forastero inmigrante subsahariano, vestir al desnudo, visitar al enfermo, acompañar al que está preso, no cerrarme a mi propia carne, donde tú, Dios encarnado en la pobreza del mundo, me llamas a adorarte, a amarte, a entregarme sin reservas, a ser santo como tú eres santo.

03.10

Aliento de vida

9 de marzo
Primer domingo de cuaresma

Gn 2, 7-9 Sopló en su nariz un aliento de vida, y el hombre se convirtió en un ser vivo

Vivo por ti, en ti, para ti. Vivo porque me creaste, me redimiste, me llamaste, me sedujiste. Vivo porque cada día soplas tu aliento sobre mi ser y tu espíritu me da la vida. No puedo resistir a tu voz, al soplo de tu amor, a tu silencio entregado, donde pronuncias mi nombre y me recreas. En tu vida llamado a la vida. No me dejes caer en la tentación de la muerte; líbrame de mi propio mal, y del mal que me separa de ti. Amén.

03.09

Tu luz

8 de marzo
Sábado después de ceniza

Is 58, 9-14 Cuando…

Tu Palabra me va despojando de todo, hasta la propia palabra. Quedo en silencio, anidas en mi corazón. Cuando destierres de ti la opresión, el gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía. Tu oscuridad se llenará de mi luz, y serás luz.

03.08

Tu carne

7 de marzo
Viernes después de ceniza

Is 58, 1-9 Y no cerrarte a tu propia carne

Ese es el ayuno que tú quieres, y que lleca con toda la fuerza de tu Palabra, con todo tu caudal: quieres que abra las prisiones injustas, que haga saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos; quieres que parta mi pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al desnudo y no cerrarme a mi propia carne, en la carne sagrada de la humanidad, que es tu amor encarnado.

03.07

Seguirte

6 de marzo
Jueves después de ceniza

Lc 9, 22-25 El que quiera seguirme

Quiero seguirte en el camino de la cuaresma, hacia tu pascua. Quiero negarme a mí mismo, cargar con la cruz de cada día e ir contigo a Jerusalén, sufrir contigo la cruz, llegar contigo a la vida que me ofreces. Quiero; Señor, pero sin ti nada puedo. Pon en mi el querer y el obrar.

03.06