Anunciación

25 de marzo
Anunciación de Nuestro señor

Lc 1, 26-38 No temas, María

Sorpresa, serenidad, abandono, confianza, apertura, entrega, disponibilidad, fertilidad, fecundidad, encuentro, alegría, paz, entrega, luz, fuerza, singularidad, baño de amor, todo en ti todo tuyo. Aquí está el esclavo del Señor, hágase en mi según tu palabra.

03.25

Desierto

24 de marzo
Martes V de cuaresma

Nm 21, 4-9 ¿Por qué nos has sacado de Egipto para morir en el desierto?

Queja y lamento, reproche, repugnancia, dolor, incertidumbre, inseguridad, fantasías demoledoras, espejismos, rebelión. Sequía, sed, soledad, desesperación. Cercanía de la muerte como amenaza, vida desvinculada…debilidad, tormento. Todo eso, y tanto más, en el desierto. tentación, abandono, renuncia. Muerte. Por tu muerte dame vida, Señor. Mata mi yo para que renazca en ti, hombre nuevo.

Valley that stretches from Lalibela to Makina Lideta Maryan, Ethiopia, 2008

Sin pecado

23 de marzo
Lunes V de cuaresma

Jn 8, 1-11 El que esté libre de pecado que tire la primera piedra

Tú no me condenas, Señor, sino que me miras con misericordia y una y otra vez me invitas a no pecar más. Porque tú no me condenas, Señor, dame una mirada de misericordia ante toda miseria humana. Hazme instrumento de tu compasión, de tu misericordia, de tu perdón. Salva y sana tantas corazones desagarrados, tantas heridas sin fin….Que nadie alce su mano para tirar una piedra que acaba cayendo sobre la propia cabeza. Con tu misericordia, danos vida.

03.23

Llegan días

22 de marzo
Domingo V de cuaresma

Jr 31, 31-34 Mirad que llegan días

Días de alianza renovada, días de conversión, de oscuridad, de luz, de cruz, de pascua y resurrección, días de silencio, de contemplación, de desnudez, de despojamiento, de sepulcro, días de reconocerte en el triunfo y como varón de dolores, días de misterio, días que se hacen tan densos que espantan toda liviandad. Mirad que llegan días para reconocerte, Señor, como Salvador en cualquier circunstancia. A una semana de la semana santa dame, Señor, atención en los días que llegan.
03.22

Abandonado

21 de marzo
Sábado IV de cuaresma

Jr 11,18-20 A ti he encomendado mi causa

Así es. Así , Señor, la realidad de mi vida. Entregado a ti. Ofrecido. Abandonado. En un no entenderme ni entender, en un no saber sabiendo, en una tiniebla que solo en lo más denso de la oscuridad se hace luz inaudita, en el lamento perpetuo, en la no aceptación, en la rebelión silenciosa, en el desconcierto, en la falta de perspectiva, en la fragilidad, en la debilidad, en todo momento, Señor, se que mi suerte está en tu manos, donde descansan mis azares. Hazme sencillo, humilde, perdido en ti, abandonado. Arráncame el interrogante y déjame sin respuesta. Sea lo que sea, te doy las gracias.
03.21

Alarido sin fin

20 de marzo
viernes IV de cuaresma

Sabiduría 2, 1.12-22 Así discurren, y se engañan, porque los ciega su maldad

Hazme grito desgarrador en medio de la tiniebla, de la iniquidad del mundo. Hazme lamento audaz, alarido mudo, torrente de voz que descuaja el universo y su maldad. ¿Cómo vivir separado de tu voz, de tu palabra, de tu aliento vivo?

03.20

Despierto

19 de marzo
San José

Mt 1,16.18-21.24 Cuando José despertó

Despiértame del sueño donde te manifiestas, para hacerte presente en la realidad despierta, para hacer tu voluntad, para olvidarme de mi mismo, tarea tan tan tan difícil sin tu ayuda, sin tu hacerme tuyo, como hiciste a José tu siervo. Hazme entrar en ti, y déjame abandonado, en humildad, en silencio, en un no ser sin saber . Todo en ti. Contemplando como creces en mi hogar, que llenas de gracia y salvación.

03.19

Tu gracia

18 de marzo
Miércoles IV de cuaresma

Is 49, 8-15 En tiempo de gracia

En medio de la cuaresma, Señor, te haces adviento inesperado: tiempo de gracia, respuesta, auxilio, defensa, alianza, restauración, luz, tu luz que llama a la luz, invitación salir de mis heredades desoladas y acabar de una vez con lo que no tienen fin, solo en ti caminos de vergel, pastos verdes donde solazarme en tu paz, ni hambre, ni sed, ni bochorno en el desierto. Porque me conduces, Señor de la misericordia, guía de mi vida, tú, el dulce y el compasivo, hacia los manantiales de agua, para saciar mi sed de ti.

03.18

Vivo en en tu muerte

17 de marzo
Martes IV de cuaresma

Ez 47, 1-9.12 Todos los seres vivos

Estoy vivo en ti. Por eso soy de esos seres vivos que se hallan donde desemboca la corriente, tu fuente eterna, y que al bañarme en tu agua tendré, tengo, vida, y vida en abundancia. En medio de la sequía, tu agua. En el desierto, tu vergel. En el silencio, tu palabra que resuena como el trueno. En la noche, el estallido del volcán. En el vacío, tu plenitud, que todo lo riega y me hace renacer.

03.17

Aeropuerto

16 de marzo
Lunes IV de cuaresma

Is 65, 17-21 Un cielo nuevo y una tierra nueva

Ya. Ahora. En la música que me acaricia en medio del aeropuerto, mientras los viajeros yo mismo van, vienen, miran, hablan, compran y venden instantes fugaces, ahora mismo, canta la canción del cielo nuevo, las cuerdas de la guitarra rasgan el universo del sonido, del silencio, aquí, ahora, tu cielo nuevo, por el que volaré en un instante, tu tierra nueva, que sostiene mis pies, tu cielo que es mi tierra, mi tierra que es tu cielo, todo en sinfonía de luz. Tu luz, Señor, que lo ilumina todo. Gozo y alegría perpetua, porque me estás recreando.

03.16