Comer

8 de abril
Viernes II de Pascua

Jn 6, 1-15 Para que a cada uno le toque un pedazo

Dad de comer al hambriento, una obra de misericordia, a la que nos llamas no solo en este tiempo de Pascua, sino cada día de nuestra vida, para dar testimonio de tu amor en el mundo. Dar de comer al hambriento y comer menos nosotros mismos. Dar de comer al hambriento y no aspirar a la sociedad del bienestar que se construye sobre la sangre del inocente hambriento. Desenmascarar las estructuras económicas de muerte, de dominio, de poder, de esclavitud, que hacen que hoy en día, en este momento de oración, haya gente muriendo de hambre en el mundo.

04.08

Decisión

7 de abril
Jueves II de Pascua

Hechos 5, 27-33 Decidieron acabar con ellos

La respuesta de los apóstoles exaspera a los sacerdotes y deciden acabar con ellos, pronto se unen a tu destino por proclamar la verdad, matasteis al autor de la vida, por anunciar la vida, Dios lo exaltó, por dar testimonio de ello, nosotros somos testigos. Así desde el inicio, así hoy, te pido por los cristianos perseguidos a causa de su fe, Señor, que unidos a ti en la persecución y en la muerte alcancen en tu cruz la fortaleza, la fidelidad y la gloria de la resurrección. Para la confusión de los poderosos de este mundo.

04.07

Amor desmedido

6 de abril
Miércoles II de Pascua

Jn 3, 16-21 Tanto amó Dios al mundo

Tanto amaste al mundo, Señor nuestro, creador de cielo y tierra, rico en misericordia, que entregaste a tu hijo para que no perezcamos ninguno, sino que tengamos vida eterna. Vida en ti. Vida que nace de la muerte. Vida que brota de tu costado. Vida resucitada. Vida donada. Vida plena. La vida en ti, hecha vida para la salvación del mundo.

04.06

Renacer

5 de abril
Martes II de pascua

Jn 3, 5.7-15 Tenéis que nacer de nuevo

Nacer de nuevo, la escondida senda, la noche sosegada, los levantes de la aurora, la interior bodega, las majadas, su espesura, el silbo de los aires amorosos, el viento que sopla donde quiere y oyes ruido, la música callada, la soledad sonora, nuestro lecho florido, el ejido, la montiña, el ameno huerto deseado, las riberas verdes, el nido en soledad, las subidas cavernas de piedra, do mana el agua pura, allí, en el inmenso silencio que todo lo llena, nada y vacío, muero para nacer de nuevo en tu regazo, uno en ti.

04.05

Anunciación

4 de abril
La anunciación del Señor

Isaías 7, 10-14; 8, 10 El Señor os dará una señal

Esta es tu señal, Dios con nosotros, tu encarnación, tu misericordia, tu amor a la humanidad, la virgen encinta, el rastro de tu alegría, tu gracia derramada como ungüento, tu mirada detenida en la sencillez de la sierva, la concepción en las entrañas, la apertura al tu espíritu, hacer hueco, ser seno, la fuerza de tu deseo que cubre de amor, tu sombra luminosa, encontrar una voz que dice, he aquí la esclava del Señor, no está aquí, ha resucitado, hágase en mi según tu Palabra.

04.04

Aliento

Domingo 3 de abril
II domingo de Pascua

Jn 20, 19-31 Y dicho esto exhaló su aliento sobre ellos

Tu aliento divino, tu aliento humano, el aliento de tu vida entregada serenando el universo, en esta mañana de pascua prolongada, la luz extendida sobre el universo, con la delicadeza de su brisa suave, el aliento de tu boca creadora, restauradora, redentora, el aliento de tu espíritu que nos transmite tu paz, que nos deja tu paz, que nos llena de la sencilla e inmensa alegría de tu resurrección, que nos da vida.

Men praying in an Islamic-Sufi mosque in ancient Srinagar, Kashmir, 1998 National Geographic, September 1999, Kashmir: Trapped in Conflict Magnum Photos, NYC5902, MCS1999005 K015, final print_milan, Phaidon, South Southeast, Iconic Images, final book_iconic
Men praying in an Islamic-Sufi mosque in ancient Srinagar, Kashmir, 1998
National Geographic, September 1999, Kashmir: Trapped in Conflict
Magnum Photos, NYC5902, MCS1999005 K015, final print_milan, Phaidon, South Southeast, Iconic Images, final book_iconic

Pascua VI

2 de abril
Sábado de la octava de pascua

Mc 16, 9-15 Id al mundo entero y proclamad el evangelio a toda la creación

El evangelio de tu misericordia el evangelio de tu luz, de tu alegría, de tu paz, el evangelio de tu vida abundante, de tu palabra de aliento, de tu mano que cura tantas heridas, el evangelio de tu encarnación, del reino que está entre nosotros, de la sencillez, de la bienaventuranza, pobres de espíritu, limpios de corazón, trabajadores por la justicia, los sufridos, los que lloran, bienaventurados porque nos ves, te conmueves, nos abrazas, porque modelas nuestro corazón y conoces todas nuestras acciones, porque eres el lote de nuestra heredad y nuestra copa, nuestra suerte está en tus manos…por eso proclamo con mi vida el evangelio de tu salvación.

04.02

Pascua V

1 de abril
Viernes de la octava de Pascua

Jn 21, 1-14 Es el Señor

Eres tú, Señor, eres tú, no hay duda. Eres certeza vislumbrada, ahí estás. O duda inquieta, ahí estás. Eres pesca milagrosa a la orilla, tras tanto bregar, me admiras. Eres silencio en la oscuridad, aún sin verte, sin escucharte, todo lo llenas con tu ausencia bendita. Eres pregunta abierta, respuesta clara, eres mi propia desnudez bañada en el agua de tu mar, donde ahogas mis deseos, eres corazón abierto, eres llaga, eres vida. Una vez más te apareces después de resucitar de entre los muertos.

04.01

Pascua IV

31 de marzo
Jueves de la octava de Pascua

Lc 24, 35-48 Paz a vosotros

Haz de mi, Señor, un instrumento de tu paz y de tu misericordia en medio de un mundo tan herido, tan insolidario, tan dolorido, tan apartado de ti. Llena con tu paz los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor, para que demos testimonio de tu resurrección hasta los confines de la tierra y llenemos los cielos con el don de tu resurrección.

03.31

Pascua III

30 de marzo
Miércoles de la octava de Pascua

Lc 24, 13-35 ¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino?

Oh llama de amor vivo, que tan profundamente hieres mi alma en el profundo centro, pues ya no eres esquiva apaga ya si puedes tanto deseo de arder en ti, y desaparecer consumido en el fuego de tu amor. Solo tu fuego apaga mi sed, solo tu palabra llena mi silencio, solo tu presencia rompe tu ausencia, solo tú, Señor, me haces reconocerte al partir el pan, al hacerme pan contigo.

03.30