Al Padre

3 de mayo
Miércoles III de pascua

Jn 14, 6-14 Muéstranos al Padre

Abre los ojos y mira al hermano que está solo y desamparado; abre tu corazón, respira, vive lo que te toca vivir abierto a la realidad, a mi presencia en ella, ama y deja que otros te amen, déjate abrazar por el manco, aprende del paralítico cerebral, salta con el cojo, mira el horizonte que se abre ante el cielo, vende el dinero y dáselo a los pobres, y luego sígueme.

Flor de harina y hambre

2 de mayo
Martes III de pascua

Jn 6, 30-35 yo soy el pan de vida

Con tantos panes que en España tenemos en las boutiques del pan, hogaza, barra, flauta, baguette, panecillo de flor de harina, pan de leche, pan francés, pan de mijo y centeno, borona, chapata, chapati, cañada, colón, marrraqueta, pan de aceite, pan de cebolla, pan de huevo, pan de centeno, pan de muerto, olvidamos todos los que mueren de hambre por no comer pan, los que sueñan con un mendrugo de pan duro, el pan nuestro de cada día, dánosle hoy.

mi delicia

1 de mayo
San José Obrero

Salmo 118 Tus mandatos son la delicia de mi corazón

En esto vive José, mientras trabaja la madera, mientras respira, mientras te ve crecer, mientras contempla como el viento estremece los cauces del desierto. Con ella goza María, que acoge tu Palabra y la cumple, que vive para ella, que vela y se desvela por hacer de tu voluntad un pájaro que mueve la espesura y luego lento en el azul se eleva. Llega Mayo y tu Palabra se convierte en madera de varón, en dulce esclava, nardo florido, azucena.

Corazón que arde

30 de abril
Domingo III de Pascua

lc 24, 13-35 ¿No ardía nuestro corazón?

Arde con tu cercanía, con tu presencia resucitada, arde con el sol, la luna y las estrellas, arde con la llame que consume y no da pena, arde, Señor del Universo, Cristo vivo, con tu presencia alentadora en todo lo que es, vive y llama a contemplar la maravilla de tu belleza. Arde, Señor, cuando te acercas a mí, aunque no te reconozca. Cuando tu Palaba llega a mi camino. Cuando partes el pan cada día.

la vida

29 de abril
Sábado II de Pascua

Jn 14, 6-14 Yo soy el camino, la verdad y la vida

hago este acto de fe, y me quedo cantando.

Saciarse

28 de abril
Viernes II de Pascua

Jn 6, 1-15 Cuando se saciaron

de tu abundancia. Más alegría has puesto en mi corazón que si abundara en trigo, ese del pan multiplicado, un grano no hace granero pero ayuda al compañero, que si abundara en vino, el de Caná, el agua transformada por tu hora pascual, aquí estoy saciado por ti, en medio del torbellino, de la algarabía, en el más puro silencio, tu más preciado don, el manantial de tu palabra, venid a mí y saciaros de mis frutos, más dulces que la miel del mejor de los panales, tu manjar.

amor

27 de abril
Jueves II de pascua

Jn 3, 31-36 El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano

El universo entero, el espacio, ayer hoy, mañana, el tiempo, todos los seres, todo mi ser, en tu mano, creación, encarnación, redención. Gracias, Señor. Y el tomillo en el campo, florecido.

tu amor

26 de abril
Miércoles II de pascua

J 3, 16-21 Tanto amó Dios al mundo

tanto, tanto nos amas, seguro que nos miras con benevolencia, desde el reproche, torpes y necios sois, lentos para entender, tanto amo mundo que entrego cada día al Hijo para que no perezca ninguno de los que creen, sino que tengan vida eterna. Como lo no entendemos nos entretenemos con disquisiciones que nos alejan de ti. Tan solo consiste en amar con sencillez de corazón, como os he amado yo.

Reinas

25 de abril
Martes II de pascua

Salmo 92 El Señor reina vestido de majestad

Mientras el Rey está sentado en su diván, mi nardo desprende su perfume, dice la novia del cantar de los cantares, y así te canto hoy, vestido de tu majestad, pues habitas en mi palacio, en el centro de mi más honda morada, diamante transparente, carbón transformado, revestido de tu gloria, de tu luz, con los pies descalzos, la danza alborotada, salto, paso a dos, en púrpura teñido, de miel y oro coronado. Por ti.

Nacimiento

24 de abril
Lunes II de Pascua

Jn 3, 1-8 Lo que nace del Espíritu es espíritu

espíritu del viento, que sopla donde quiere, y oyes su ruido, pero no sabes ni de dónde viene ni adónde va. Espíritu en libertad. Espíritu que susurra en la noche, sigiloso vendaval. Espíritu calmo de eternidad. Espíritu que es brisa sosegada. Tu espíritu, Señor, que es fuerza, energía, vida, que me hace renacer.