Alégrate

20 de diciembre

Lc 1, 26-38 Alégrate, llena de gracia, el señor está contigo

Alégrate, alégrate, alégrate, has encontrado gracia ante Dios, el Señor está contigo. Si Dios está conmigo, ¿quién estará contra mi?

Gozo

19 de diciembre

Lc 1,5-25 Te llenarás de alegría y gozo

Me llenas de alegría y gozo cuando aspiro tu presencia. Me llenas de ti, vienes a mí, voy a ti, y en ese juego bendito vas fortaleciendo mi ser tuyo, sin que bien sepa cómo, poniendo en mi corazón más alegría que si abundara en trigo y en vino. Solo tú, señor, me haces vivir tranquilo.

Tu Espíritu II

18 de diciembre

Mt 1, 18-24 La criatura que hay en ella viene del Espíritu santo

Todo lo que procede de ti es fruto de tu Espíritu, te haces carne en el seno de la Virgen María, entras en nuestra historia, Dios con nosotros, Emmanuel, te haces criatura, te ofreces por amor, eres don, caricia y fruto, ¡ven señor Jesús!

Tu Espíritu

17 de diciembre
III domingo de adviento

Is 61, 1-2ª.10-11 El Espíritu del Señor está sobre mi

Es cierto, estás, sobre mí, dentro de mí, me has ungido, has penetrado en mi ser con el aceite de tu salvación, me has consagrado, me desbordas, me has vestido con un traje de salvación, con un manto de alegría, me has coronado con las joyas de tu amor para que sea todo tuyo, sin reservas, y anuncie tu buena noticia a los pobres, para curar los corazones desgarrados, para proclamar tu año de gracia y amor, ¡ven señor Jesús!

Tu dicha

16 de diciembre
Sábado II de adviento

Eclesiástico 48, 1-4.9-11b Dichosos los que te vieron y se durmieron en el amor

Verte. Contemplarte. Y caer rendido. ¡Ven, señor Jesús! Déjame en ti perdido, entre las azucenas olvidado, pues ni guardo ganado ni ya tengo otro oficio que tan solo en amarte es mi ejercicio.

Tu bien

15 de diciembre
Viernes II de adviento

Is 48, 17-19 Yo, el Señor, te instruyo por tu bien

Gracias. Úneme a ti, para que aprenda de tu vida. ¡Ven, Señor Jesús!

tu manantial

14 de diciembre
San Juan de la Cruz

Is 41, 13-20 Transformaré el desierto de marismas, los manantiales en fuentes de agua

Que yo bien se la fonte que mana y corre, cristalina fuente, eres tú, te bebo y no tengo más sed, en esos tus semblantes plateados me reflejo, me sumerges y me llenas de tu hermosura, y de mirtos, acacias, rosas y laureles, me dejas en ti, recostado, y a tu sabor reposo, ¡ven, señor Jesús!

Tu consuelo

12 de diciembre
Martes II de adviento

Is 40, 1-11 Consolad, consolad a mi pueblo

Tú me das el consuelo para consolar en tu nombre. Tú llegas, tu recompensa te precede. Tu abrazo de misericordia y perdón, las lágrimas que recoges en tu odre, el perdón y la paz, la belleza de la flor campestre, el momento de tu venida, los cielos abiertos, la luna que llega para resplandecer en tu hermosura, el consuelo de la belleza, de la verdad, del ser en ti instrumento de salvación. ¡Ven Señor Jesús!

Tu flor

11 de diciembre
Lunes II de adviento

is 35, 1-10 Florecerá como flor de narciso

Revestido de tu hermosura florezco, flores esmaltadas, y digo que por mí pasas, y tu esplendor me conmueve, y festejo con gozo tu llegada, y prorrumpo con cantos de júbilo, el tambor de mi corazón, bendito eres por siempre, Señor, fortaleces mi debilidad, en tu debilidad me haces fuerte, al amparo de tu pesebre y de la cruz. ¡Ven Señor Jesús!