7 de julio
Lunes XIV
Mt 89, 18-26 una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años
La mujer llevaba toda la vida perdiendo la vida, viviendo muerta. Y acude a ti para recibir la vida verdadera, la vida en plenitud. Pienso, Señor, en la cantidad de veces que vivo muerto, sin darme cuenta…muerto por mi pecado, muerto separado de ti, muerto sin creer en la vida verdadera y eterna que ya en esta vida me ofreces.









