28 de noviembre
Sábado XXXIV
Ap 22, 1-7 Mira, yo vengo pronto
Maranatá. ¡Ven, Señor Jesús!

Comentarios diarios a la Palabra de Dios, que ayuden a rumiarla y encarnarla
28 de noviembre
Sábado XXXIV
Ap 22, 1-7 Mira, yo vengo pronto
Maranatá. ¡Ven, Señor Jesús!

27 de noviembre
Viernes XXXIV
Apo 20, 1-4 11-21,2 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva
En esta esperanza existo, y fundamentas mi vida.

26 de noviembre
Jueves XXXIV
Lc 21, 20-28 Cuando empiece a suceder esto levantaos, alzad la cabeza, se acerca vuestra liberación
Los signos apocalípticos ya están presentes en nuestra sociedad…y siempre lo han estado, pues cuando nos cerramos a nuestra propia carne, solo buscamos nuestro bien y nuestro provecho, solo crece nuestro ego, el mundo se desbarajusta y desquicia. Olvidamos el bien común, y los signos de tu presencia entre nosotros. En medio de tanta confusión estás tú diciéndome: levántate, alza la cabeza, se acerca tu liberación.

25 de noviembre
Miércoles XXXIV
Ap 15, 1-4 Grandes y maravillosas son tus obras
Grandes y maravillosas. En mi vida. Cada día. Dame una mirada de fe para leer en mi vida tu presencia amorosa, que me desborda. Estoy en tus manos, Señor. Grande y maraviloso eres.

24 de noviembre
Martes XXXIV
Salmo 95 El señor llega para regir la tierra
Y la riges desde la misericordia. Y nos llamas, me llamas, a ser instrumento en tus manos, dando de comer al hambriento, de beber al sediento, vistiendo al desnudo, visitando al enfermo y al que está en la cárcel, acogiendo al inmigrante, visibilizando al os descartados de la sociedad…. Ahí es nada, que me hayas incorporado a tu reino de misericordia.

23 de noviembre
Lunes XXXIV
Lc 21, 1-4 Esa pobre viuda ha echado más que todos
Dar hasta que duela; dar hasta darse; dar lo que uno tiene para vivir, para vivir en ti. Que diste tu vida para la salvación de todas las personas. Quiero darte mi vida, desde hace tantos años, con generosidad y radicalidad, ayúdame tú, Señor.

22 de noviembre
Jesucristo, Rey del universo
Ez 34, 11-12.15-27 buscaré a la oveja perdida, recogeré a la descarriada, vendaré a las heridas
Me harás reposar en ti, pastor bueno, rey de mi vida. Y así nada temo, incluso cuando estoy perdido o descarriado, pues se que tú vas conmigo. Tu vara y tu cayado me sosiegan. Eres bálsamo de mis heridas, restaurador de mis grietas, Señor y dador de vida.

21 de noviembre
Presentación de la bienaventurada Virgen María
Zac 2, 14-17 Alégrate y goza
Me alegro y gozo, señor, pues con María me presento en el templo y te digo: que tu torrente llegue hasta lo más íntimo de mi corazón. Déjame hacerme por ti. Déjame acogerte. Déjame decir Fiat, Fiat mi Señor.

20 de noviembre
Viernes XXXIII
Ap 10, 8-11 En tu boca será dulce como la miel
Me das tu palabra, el libro de los libros, y me dices:” toma y devóralo, te amargará el vientre, pero en tu boca será más dulce que la miel”. Cada día me das tu palabra, que me renueva, y me hace más tuyo y menos mío. Para que sea palabra en tu palabra, tras haberla rumiado en la vida y en la oración.

19 de noviembre
Jueves XXXIII
Lc 19, 41-44 ¡Si reconocieras tú también en este día lo que conduce a la paz!
Ábreme, Señor, los ojos para reconocer tu paz en mi vida, la paz que me dejas, la paz que me das; dame una mirada que sepa discernir los signos de tu paz en mi vida; los signos de tu paz en nuestra Iglesia, en nuestra sociedad, en nuestro mundo…dame el ser un hombre de paz, de la tuya. Un constructor de paz.
