Inmaculada

8 de diciembre
Inmaculada Concepción

Lc 1, 26-38 Alégrate, llena de gracia, el señor está contigo

El corazón se me va siempre a esta frase, Señor, que es tu palabra al encuentro de María. Haciéndose carne en nuestra carne. Estás con Ella, y desde ella estás con nosotros y eres nuestra salvación. Gracias Señor, por el don de María. Como ella estamos todos llamados a ser santos e irreprochables en el amor.

No temas

7 de diciembre
Lunes II de adviento

Is 35, 1-10 Sed fuertes, no temáis

Te lo digo, Señor, en nombre de tantas rodillas vacilantes, de las manos débiles, con inquietud, sobre todo por causa de la enfermedad. Lo digo desde mi propia fragilidad. Y canto de nuevo el canon que en tantos momentos me acompaña: en mi debilidad me haces fuerte. No temas, no temamos, ¡he aquí nuestro Dios! Llega en persona y nos salvará.

Aquí estás

6 de diciembre
II domingo de adviento

Is 40, 1-5.9-11 Aquí está nuestro Dios

Aquí estás, Señor. Conmigo. En este momento en el que te escribo, en todo momento. Tú presencia, incluso en la ausencia, es fuente de vida para mí. Estás cerca, estás como un buen pastor, estás como luz, como salvación. Estás. Eres una realidad. Ayúdame a prepararte una camino, Señor.

Aquí

5 de diciembre
Sábado I de adviento

Mt 9,35-10,15.6-8 Proclamad que ha llegado el reino de los cielos

Alentemos la esperanza de que tú estás en medio de nosotros, dando a la humanidad tu belleza y tu bondad. Curando enfermos, resucitando muertos, limpiando leprosos, arrojando demonios. Seamos instrumento de tu misericordia. Lo que hemos recibido gratis, démoslo gratis.

Ánimo

4 de diciembre
Viernes I de adviento

Salmo 26 ten ánimo, espera en el Señor

Rezo este salmo en nombre de todos aquellos que sufren desesperación, que viven en la pobreza o en la marginación, que está atribulados, sobrepasados por las circunstancias de la vida. En su nombre te digo, el Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar? Y hasta lo profundo de su ser llegue tu palabra: espera en el Señor, se valiente, ten ánimo, espera en el Señor.

Confía

3 de diciembre
Jueves I de adviento

Is 26, 1-6 Confiad siempre en el Señor

Mi ánimo está firme y mantiene la paz, porque confía en ti. Que de verdad sea así, Señor. Tú la roca de mi baluarte, mi escudo y refugio. Tú el buen pastor que me conduce por cañadas oscuras. Tu vara y tu cayado me sosiegan.

Vida

2 de diciembre
Miércoles I de adviento

Is 25, 6-10ª Aniquilará la muerte para siempre

Escucho y se, Señor, que has vencido a la muerte. Me viene bien recordarlo en un tiempo en que la enfermedad y la muerte de seres queridos se hace más palpable, visible, cercana. Tú eres un Dios de vivos y no de muertos. En tus manos estamos. No abandones la obra de tus manos.

Algo nuevo

1 de diciembre
Martes I de adviento

Is 11, 1-10 Brotará un renuevo del tronco de Jesé

Esta profecía, tan cercana a mi vida como religioso marianista, tan vital, me llena hoy de agradecimiento por todo lo que he vivido, por todo lo que he recibido de ti, por tus dones, por tus llamadas….porque está lleno el país del conocimiento del Señor, como las aguas colman el mar.

Hermoso

30 de noviembre
San Andrés

Rm 10, 9-18 ¡Qué hermosos los pies del mensajero!

El aviento se transforma en el mensajero de tu belleza, de la hermosura de tu corazón, de tu rostro, de tu palabra, de su ser para la salvación. Qué hermoso, Señor, este tiempo, que e una manera singular me envuelve de tu hermosura, me envuelve en ti. Hazme mensajero de tu amor en medio de nuestro mundo.

Adviento

29 de noviembre
I domingo de adviento

Is 63, 16-17.19.64, 2-7 Sales al encuentro

Cada día sales a mi encuentro, Señor. En toda circunstancia, en todo momento. Vienes. Continuamente. Me de cuenta o no me de. Cada día. Desde siempre y para siempre. Y sin embargo hacerme más consciente de ello, en este tiempo de adviento, alimenta tu esperanza en que tú eres el Dios que estás con nosotros, que has venido, que vienes, que vendrás. Gracias.