13 de febrero
Sábado V
Gn 3, 9-24 ¿dónde estás?
No se dónde estoy, y cuando lo sé me avergüenza, pero sé que quiero estar contigo, para siempre.
Comentarios diarios a la Palabra de Dios, que ayuden a rumiarla y encarnarla
12 de febrero
Viernes V
Gn 1, 1-8 La serpiente era más astuta
Y lo sigue siendo. Y susurra en mi vida: serás como Dios. Y me pierdo. Menos mal que tú estás siempre al quite y me rescatas, y no me dejas, y me tienes ceñido a tu cintura, y no me dejas escapar, aunque trate de esconderme de tu vista, señor.
11 de febrero
Nuestra Señora de Lourdes
Gn 2, 18-25 Le sacó una costilla…
Junto a tu madre, la Virgen de Lourdes, pongo a todos las enfermas y enfermos de la pandemia, tanto sufrimiento generado, tanta soledad, tanto dolor, tanta incertidumbre, tanta desesperanza, tanta situación límite para tanta gente…y también tanto abandono en ti, tanta confianza en que la vida está en tus manos, tanta acción de gracias.
9 de febrero
Martes V
Gn 1, 20-2, 4 Sed fecundos
Nos llamas a la fecundidad, a llenar la tierra de vida, a dar vida en el amor. Pues somos hijas e hijos tuyos y estamos creados a tu imagen y semejanza. Haznos tú fecundos en tu bondad, en tu belleza, en tu bondad, dadores de vida en tu nombre. Haznos fecundos en la caridad, especialmente con los más necesitados de nuestra sociedad.
8 de febrero
Lunes V
Gn 1, 1-19 Y vio Dios que era bueno
Es la realidad. Tu creación es buena. Tú la contemplas y ves su bondad. Desde el inicio la luz que vence la oscuridad y las tinieblas. Y bañada con tu luz, mirada con tus ojos, repleta de tu gracia, salida de tus manos, toda la creación es buena, y en su ser manifiesta tu bondad. Tus criaturas narran tus maravillas. Abre rtu mano y sacias de favores a todos los vivientes.
7 de febrero
V domingo
Job 7, 1-4, 6-7 mis días se van consumiendo faltos de esperanza
Así se sienten, en lo profundo de sus abismos, muchas personas. Algunas son capaces de verbalizarlo, otras incluso de dirigirse a ti, Señor de la Vida. Son las palabas de Job: mi herencia han sido meses baldíos, me han asignado noches de fatigas, se me hace eterna la noche y me harto de dar vueltas hasta el alba. Al acostarme pienso: ¿cuándo me levantaré? Sana, Señor, los espíritus inmundos que anidan en nuestro corazón, ábrenos al don de tu esperanza.
5 de febrero
Viernes IV
Mc 6, 14-29 Te daré lo que me pidas
Ahí está perdido Herodes en su propio deseo, en su sensualidad, en la satisfacción de sus placeres, en mostrar su poder. Herodes y su ego. Como el mío. Tan irreductible. Sin darme cuenta de las consecuencias funestas de la propia ofuscación. Líbrame del mal, Señor, y no me dejes caer en la tentación.