Cátedra de San Pedro

22 de febrero
Cátedra de San Pedro

Mt 16, 13-19 Tú eres Pedro

Por el Papa Francisco te pido Señor, bendícele para que siga siendo una bendición para la Iglesia, para que nos siga mostrando la alegría del evangelio, la importancia del discernimiento, la paz y la tranquilidad que da el buscarte en todas las cosas, la importancia de en todo amar y servir.

Conversión

21 de febrero
I domingo de cuaresma

Mc 1, 12-15 Convertíos

Si tú no me conviertes, Señor, ¿qué será de mí? Solo tu amor, que gotea incesante en mi vida, es capaz de ir horadando la dureza de mi corazón e irlo convirtiendo en un corazón de carne, dispuesto a acoger tu espíritu y a vivir la verdadera plenitud a la que me llamas. Conviérteme tú, Señor, llévame al desierto y desvíveme en ti.

nuevo

20 de febrero
Sábado después de ceniza

Is 58, 9-14 Cuando alejes de ti la opresión, cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo y sacies al alma afligida, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad como el mediodía. El Señor te guiará siempre, hartará tu alma en tierra abrasada, dará vigor a tus huesos. Serás un huerto bien regado, un manantial de aguas que no engañan.

Ayúdame Señor, pues sin ti nada puedo.

Tu carne

19 de febrero
Viernes después de ceniza

Is 58, 1-9 Y no desentenderte de tu propia carne

Este es el ayuno que tú quieres, Señor, el ayuno de la misericordia. Que no me desentienda de mi propia carne, del que está hambriento o sediento, desnudo, enfermo o en la cárcel, de inmigrante, del oprimido. Que comprenda que soy carne en la carne de la humanidad herida.

Elijo la vida

18 de febrero
Jueves después de ceniza

Dt 30, 15-20 Elige la vida para que viváis tú y tu descendencia amando al Señor

Elijo tu vida, señor, elijo tu bendición, porque antes tú me has elegido a mi. Dame tu vida y viviré.

Cuaresma

17 de febrero
Miércoles de ceniza

Cor 5, 20-6,2 Os pedimos que os reconcilies con Dios

Pues ahora nos regalas un tiempo de gracia y de reconciliación. Que no lo desaproveche, que me ponga a tiro de tu infinita misericordia, que me convierta, de verdad de la buena, y crea en el evangelio.

maldad

16 de febrero
Martes VI

Gn 6, 5-8; 7, 1-5 Al ver el Señor que la maldad del hombre crecía sobre esta tierra

Tengo un tío, muy mayor, que se pregunta cómo no mandas otro diluvio, estando la humanidad como estamos. Porque nos miras con misericordia, porque ya nos has salvado. Ayúdame a mirar con amor, a ver las cosas como tú las ves…y comprender que tanta bondad que tiene la humanidad es un signo de tu ser bueno.

Mi hermano

15 de febrero
Lunes VI

Gn 4, 1-15 ¿Dónde está tu hermano?

También hoy me haces esta pregunta, en medio de una sociedad, y en un ambiente social en el que me muevo, tan rico y lleno de oportunidades. Y no son pocas las veces en que, desde mi sr profundo, te pregunte, señor, “¿soy acaso el guardián de mi hermano?”, aunque con mi palabra te diga que me preocupo por él. Perdón Señor.

Libérame

14 de febrero
VI domingo

Mc 1, 40-45 si quieres puedes limpiarme

Bien lo se, Señor, si quieres puedes limpiarme. De hecho me sanas y salvas, y por eso te doy las gracias. Tú sabes que no me muevo entre lo puro e impuro, lo limpio y lo sucio, sino entre el amor y el desamor a ti. Bueno, amarte te amo de todo corazón, pero los apegos me mantienen prisionero de mi mismo. Por eso, a parte de limpiarme, que no te digo que no, libérame, Señor.