23 de febrero
Martes I cuaresma
Mt 6, 7-15 Cuando recéis no uséis muchas palabras
Solo el corazón puesto en ti.
Comentarios diarios a la Palabra de Dios, que ayuden a rumiarla y encarnarla
22 de febrero
Cátedra de San Pedro
Mt 16, 13-19 Tú eres Pedro
Por el Papa Francisco te pido Señor, bendícele para que siga siendo una bendición para la Iglesia, para que nos siga mostrando la alegría del evangelio, la importancia del discernimiento, la paz y la tranquilidad que da el buscarte en todas las cosas, la importancia de en todo amar y servir.
21 de febrero
I domingo de cuaresma
Mc 1, 12-15 Convertíos
Si tú no me conviertes, Señor, ¿qué será de mí? Solo tu amor, que gotea incesante en mi vida, es capaz de ir horadando la dureza de mi corazón e irlo convirtiendo en un corazón de carne, dispuesto a acoger tu espíritu y a vivir la verdadera plenitud a la que me llamas. Conviérteme tú, Señor, llévame al desierto y desvíveme en ti.
20 de febrero
Sábado después de ceniza
Is 58, 9-14 Cuando alejes de ti la opresión, cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo y sacies al alma afligida, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad como el mediodía. El Señor te guiará siempre, hartará tu alma en tierra abrasada, dará vigor a tus huesos. Serás un huerto bien regado, un manantial de aguas que no engañan.
Ayúdame Señor, pues sin ti nada puedo.
19 de febrero
Viernes después de ceniza
Is 58, 1-9 Y no desentenderte de tu propia carne
Este es el ayuno que tú quieres, Señor, el ayuno de la misericordia. Que no me desentienda de mi propia carne, del que está hambriento o sediento, desnudo, enfermo o en la cárcel, de inmigrante, del oprimido. Que comprenda que soy carne en la carne de la humanidad herida.
16 de febrero
Martes VI
Gn 6, 5-8; 7, 1-5 Al ver el Señor que la maldad del hombre crecía sobre esta tierra
Tengo un tío, muy mayor, que se pregunta cómo no mandas otro diluvio, estando la humanidad como estamos. Porque nos miras con misericordia, porque ya nos has salvado. Ayúdame a mirar con amor, a ver las cosas como tú las ves…y comprender que tanta bondad que tiene la humanidad es un signo de tu ser bueno.
15 de febrero
Lunes VI
Gn 4, 1-15 ¿Dónde está tu hermano?
También hoy me haces esta pregunta, en medio de una sociedad, y en un ambiente social en el que me muevo, tan rico y lleno de oportunidades. Y no son pocas las veces en que, desde mi sr profundo, te pregunte, señor, “¿soy acaso el guardián de mi hermano?”, aunque con mi palabra te diga que me preocupo por él. Perdón Señor.
14 de febrero
VI domingo
Mc 1, 40-45 si quieres puedes limpiarme
Bien lo se, Señor, si quieres puedes limpiarme. De hecho me sanas y salvas, y por eso te doy las gracias. Tú sabes que no me muevo entre lo puro e impuro, lo limpio y lo sucio, sino entre el amor y el desamor a ti. Bueno, amarte te amo de todo corazón, pero los apegos me mantienen prisionero de mi mismo. Por eso, a parte de limpiarme, que no te digo que no, libérame, Señor.