Limpio

13 de enero
Jueves I

Mc 1, 40-45 Si quieres puedes limpiarme

Seguimos en la misma dinámica. Si quieres puedes limpiarme. Me limpias con la confianza de que lo importante no es mi suciedad, ni mi enfermedad, ni mi fragilidad, ni mi pecado, sino el que tú eres el señor de mi vida, y todo lo demás vendrá por añadidura.

Aquí estoy

12 de enero
Miércoles I

I Sm 3. 1-10-19-20 Aquí estoy porque me has llamado

Cuándo de cierto también en esta frase. Está bien que al comienzo de este tiempo ordinario pongas delante de nuestros ojos las verdades de cada día. Aquí estoy porque me has llamado. ¿Si tú no me hubieras llamado estaría escribiendo esto, o tú lo estarías leyendo? ¿Estaríamos ambos dirigiéndonos a ti? Gracias

por el don de tu llamada, por el don de la vocación. Este año, que estoy viviendo el cuarenta de mi noviciado, hará treinta de mi ordenación sacerdotal. El tiempo en tus manos.

A tus ojos

11 de enero
Martes I

I Sm 9-20 Que tu sierva encuentre gracia a tus ojos

Es una petición que repito continuamente, con el convencimiento de que te pido lo que me das: encontrar gracia ante tus ojos. Porque tu gracia vale más que la vida, tú eres la vida de mi vida, cada día. Y haces fecundo lo que en mi vientre es estéril. Gracias, Señor. Dame sencillez y humildad para comprender que todo don en mi vida viene de ti, y que tú eres el que actúas en mi.

El tiempo

10 de enero
Lunes I

Mc 1, 14-20 Se ha cumplido el tiempo

Después del tiempo de adviento, dulce espera, y de navidad, tu cercanía salvadora, tu luz, tu paz, don inalterado cada día, volvemos al tiempo ordinario, comenzándolo. El tiempo desde la eternidad, el tiempo donde llevas a cabo la historia de nuestra salvación, todo el tiempo está en ti como en una gavilla. El tiempo, tu tiempo, Señor. En tus manos.

Bautismo

9 de enero
Bautismo del Señor

Lc 3, 15-16.21-22 Tú eres mi hijo, el amado, mi predilecto

Don de tu misericordia. Cada vez que leo, o escucho, o veo el episodio de tu bautismo, me siento reconfortado, incluso cuando no me siento reconfortado. Y me siendo amado, incluso si no me siento amado. Es la realidad, el ser en ti hijo como lo eres tú, amado, predilecto.

El amor

8 de enero
Sábado después de Epifanía

I Jn 4, 7-10 en eso consiste el amor

En que tú nos has amado primero. Maravilloso don. Gracias por tu amor, Señor, que me da la vida. Hazme amante de tu propio amor, amado amoroso, cauce de tu amor y de tu misericordia en tu nombre.

Carnal

7 de enero
Viernes después de Epifanía

I Jn 3, 22-4,6 Todo espíritu que confiesa a Jesucristo venido en la carne es de Dios

Tú, Señor, tan carnal. Tú tan humano en tu divinidad. En mi propia carne manifestándote. Esa carne que de pequeño era tan horrible junto al mundo y el demonio; esa carne rebelde; esa carne que tantas veces se contrapone en tu Palabra con el espíritu. En esa carne mía, tan carnal, tan humana, donde pones tu morada.

Epifanía

6 de enero
Epifanía de Nuestro Señor Jesucristo

Mt 2. 1-12 Cayendo de rodillas lo adoraron

Gesto ungido de los magos, gesto de amor, esto de admiración, gesto de veneración. Gesto de gratuidad. Asombro y manifestación. Y tú, tan sencillo como todo lo cotidiano, donde cada día te estás manifestando.

la vida

5 de enero
Miércoles antes de Epifanía

I Jn, 11-21 El que no ama permanece en la muerte

Mi amado, tú me das la vida. Me llamas a entregarme por amor desde tu amor. Ven, y sígueme.

Encontrado

4 de enero
Martes antes de Epifanía

Jn 1, 35-42 Hemos encontrado al Mesías

Te he encontrado porque me has encontrado. Tan íntimo, tan cercano, tan entrañado, tan entrañable, tan en mi propia respiración. Me encuentras pecador, me encuentras distraído, me encuentras envuelto en demasiados ropajes…tanto te da…me encuentras y me ofreces en tu amor tu salvación.