30 de enero
Viernes III
Salmo 50 Misericordia Dios mío por tu bondad
Pones delante de nuestros ojos el pecado de David…el deseo incontrolado que le lleva al homicidio…pones delante de mis ojos mi propio pecado. Por tu inmensa compasión borra mi culpa, lava del todo mi delito, limpia mi pecado. Hazme oír tu gozo y tu alegría.
Autor: Nano Crespo
Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa.
Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.
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