28 de marzo
Miércoles Santo
Salmo 68 Miradlo los humildes y alegraos, buscad al Señor y revivirá vuestro corazón
Y esto es lo que hago hoy. Te miro, te busco. Y tú pones en mi corazón más alegría que si abundara en trigo y en vino, una alegría que nada podrá arrancar, una alegría serena en medio del camino que conduce a tu Pasión.

Señor,las espinas que hieren tu cabeza puedes ser mis infidelidades a tu amor por mi.perdoname.Has sentido de una vez el dolor de tanta destrucción como tenemos en el mundo actual.Tienes dos dolores.la injusticia con los más débiles y la indiferencia de los poderosos.Quiero estar en Ti estos día ,esperando e triunfó de la glori final.
Nadie subió tan alto
a lo alto de un madero
Nadie se humilló tanto
eras el Dios del cielo
Más ya no buscas consuelo, el tormento has derrotado
si alguien luchó primero, tú le hiciste compañero
Mirad qué sereno llega, dispuesto a subir de nuevo a lo alto de un madero