16 de marzo
Lunes IV de cuaresma
Is 65, 17-21 Voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva
Es tu promesa, Señor, y nos pides que la hagamos realidad, en tu nombre. Danos tu amor y gracia, que ellas nos basten.
Comentarios diarios a la Palabra de Dios, que ayuden a rumiarla y encarnarla
15 de marzo
IV domingo de cuaresma
Ef 5, 8-14 Vivid como hijos de la luz
Es la vocación a la que me llamas. Vivir como hijo tuyo, en tu luz, unido a ti. Y en estos tiempos desolados, oscuros, llenos de tinieblas y sombras de muerte, tu luz me hace ver la luz, y me hace lámpara encendida para que tu luz llegue e ilumine a quien lo pueda necesitar.
13 de marzo
Viernes III de cuaresma
Mc 12, 28-34 Amarás
Te amaré, Señor, con todo el corazón, con todas mis fuerzas, con todo mi ser. Procuro amare así, consciente de mis limitaciones y de mi pecado. Amaré al prójimo como a mí mismo. Eso me cuesta más, pues el ego está desaforado, y uno se pone siempre en un lugar privilegiado…pero lo intento. Ayúdame, Señor, por el amor de tu nombre.
12 de marzo
Jueves III de cuaresma
Jr 7, 23-28 Ha desaparecido la sinceridad, se la han arrancado de la boca
En nuestra sociedad, en nuestra cultura, quizá en nosotros mismos, parece que la sinceridad ha desaparecido, que la verdad ya no existe, ni nos hace libres, que el sí es no y el no es sí, que se habla según las conveniencias sociales, políticas…dame un corazón sincero, dame una palabra sincera, para contar tus maravillas.
11 de marzo
Miércoles III
Dt 4, 5-9 ten cuidado y guárdate bien de olvidar las cosas que han visto tus ojos y que no se aparten de tu corazón mientras vivas
Si me olvido de ti, Señor, que se me paralice la mano derecha, y la izquierda, con las que en estos momentos rezo sobre el teclado; que se me pegue la lengua al paladar, si no cuento tus maravillas; que se me atrofie el corazón, pues lejos de ti se estará convirtiendo en un corazón de piedra, y no de la carne encarnada desde la que me amas.
10 de marzo
Martes III
Dn 3, 34-43 Ahora te seguimos de todo corazón y buscamos tu rostro
Hermosa confesión de fe del pueblo, cuando se encuentra en una situación de carencia, de precariedad, perdido, vulnerado….Desde otra situación vital quiero decirte lo mismo, procuro seguirte de todo corazón, busco tu rostro, lo deseo, y se que por el camino atiendo muchas cosas que me separan de ti, pero confío en tu bondad, en tu ternura, en tu amor, en tu misericordia.
9 de marzo
Lunes III
Sal 41 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo
Me pregunto, al rezar con este salmo que tanto me ayuda a expresar mi anhelo de ti, cómo es mi deseo de ti, dónde se encuentra, cómo lo hago realidad en mi vida, más allá de las palabras, cómo transforma mi existencia, cómo la convierte en un dardo amoroso que busca tu vida. Ayúdame a darte una respuesta real.
8 de marzo
III domingo de cuaresma
Jn 4, 5-42 Si conocieras el don de Dios
Tu don. El don de tu presencia en mi vida. El don de la fe que me permite creer, y saber en el corazón, que estás en mi vida, que me vivificas, que la esperanza no defrauda, que eres un Dios bueno y rico en misericordia, cercano y fiel, a pesar de mis debilidades samaritanas. Gracias, Señor, por tu don, que eres tú mismo.
7 de marzo
Sábado II de cuaresma
Salmo 102 Bendice alma mía al Señor
Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios. Él perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades; él rescata tu vida de la fosa, y te colma de gracia y de ternura. No hace falta más, Señor. Rezo este salmo en nombre de los moribundos. Bendice alma mía al Señor.