Sobre roca

26 de junio
Jueves XII

Mt 7, 21-29 edificó su casa sobre roca

Se tú la roca de mi refugio, baluarte donde me salve. Se tú, señor, la piedra angular de mi casa. Se tú el núcleo de mi hogar interno, centrado en ti. Se tú, Señor, el núcleo de nuestra comunidad religiosa. Se tú, Señor, el único motor de las actividades pastorales que realizo, y de las no pastorales, el impulsor de mi vida. Sé tú Señor, el que sostiene mi vida.

Frutos

25 de junio
Miércoles XII

Mt 7, 15-20 Por sus frutos los conoceréis

Al final del curso académico se recogen frutos, tras los exámenes. También en el huerto de la comunidad llevamos unas semanas disfrutando de los frutos: cerezas, albaricoques, y ya se ven próximas las paraguayas, las nectarinas, los melocotones…más tardías vendrán las peras, las manzanas, los higos, los membrillos…¿y mis frutos, señor? Tú me sondeas y me conoces.

Una gran misericordia

24 de junio
Nacimiento de Juan el bautista

Lc 1, 57-66 El Señor le había hecho una gran misericordia

Como la que nos haces cada día. Tu misericordia, Señor, en Isabel, la madre de Juan, que de estéril pasa a sr mujer fecunda, transmisora de vida, llena del espíritu de Dios, y de su promesa. Tu misericordia, Señor, en mi vida, cada vez que me acerco al sacramento de la reconciliación, en tantos momentos como te haces presente, aunque no te experimente. Tu misericordia Señor, que llega a tus fieles de generación en generación.

no juzguéis

23 de junio

Lunes XII

Mt 7, 1-5 No juzguéis y no seréis juzgados

Hoy la palabra que nos brindas en la eucaristía suscita en mi muchos veneros, y no se bien de cuál beber. Me quedo con este, pero podría ser cualquier otra frase. Ayúdame a tener una mirada limpia, la misma mirada que tienes tú, no solo con las personas lejanas, que piensan diferente a mi, sino con los más cercanos, con los que conviven conmigo todos los días. Dame pureza de corazón.

Corpus

22 de junio
El Corpus

1 Cor 11, 23-26 esto es mi cuerpo


Tu cuerpo, que adoro, que recibo cada día, que me une a ti, que me hace cuerpo tuyo, en la Iglesia. Tu cuerpo, comunidad de creyentes. Tu cuerpo, en la carne descartada de tantas hermanas y hermanos nuestros, que tienen hambre, que no tienen trabajo, que están enfermos y solos en los hospitales, que están presos en unas cárceles tórridas en estos días de tanto calor. Dadles vosotros de comer, nos dices en el evangelio. El milagro de tu cuerpo, que se parte, que se reparte, que nos da vida.

Debilidades

21 de junio

Sábado XI

 II Cor 12, 1-10 sólo me gloriaré de mis debilidades.

No termino de creerme, de verdad, con la práctica de la vida, que cuando soy débil en ti, entonces soy fuerte. Y que la cruz es el camino para el cielo.  Por eso te pido, Señor, me enseñes sabrosamente tu sabiduría escondida a los ojos de nuestro mundo. NI tan siquiera gloriarme, como los lirios del campo, que no saben ni que son.

Tesoros

20 de junio

Viernes XI

Mt 6, 19-23 Donde está tu tesoro, allí está tu corazón

Es tan evidente…el corazón puesto en la realización personal, en el poder, en el satisfacer los apetitos, en la vida regalada, en el acumular, en la codicia, en el asegurar el porvenir que no sabemos ni tan siquiera si vendrá…tesoros que no meteremos en el ataúd, que se acabarán comiendo las polillas y las carcomas de la más profunda insatisfacción personal.

Pobres

17 de junio
Martes XI

II Cor 8, 1-9 se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza

Esa es tu gracia, y la dinámica que nos propones, Que nos hagamos pobres contigo para enriquecer desde la pobreza a quien se acerca al evangelio de la alegría, y quiere entrar en la dinámica de la plenitud vital. Tenemos en ti el ejemplo, danos fuerza para desprendernos de todo y quedar libres para anunciar tu buena noticia.

Agravio

16 de junio
Lunes XI

Mt 5, 38-42 no hagáis frente al que os agravia.

Buen consejo, Señor, que podemos aplicar en nuestra vida, en nuestra relaciones, cuando nos sentimos heridos por alguien, cuando nos dejamos llevar por la confrontación, la tensión, la disputa…en vez de practicar la mansedumbre que es don tuyo. Buen consejo para los políticos, que andan entre insulto e insulto, sin buscar nada más que sus propios intereses.