Amor V

4 de noviembre
Jueves XXXI

Rm 14, 7-12 Si vivimos vivimos para el Señor

Y en medio de tanto embrollo retórico teológico con que Pablo adorna su carta a los romanos, de pronto, esas frases que siempre están asaeteándome como una flecha directa al corazón, penetrando en mi cuerpo ya vulnerado: ninguno de vosotros vive para si mismo, ninguno muere para sí mismo. Si vivimos vivimos para el Señor; si morimos morimos para el Señor. En la vida y en la muerte somos del Señor.

Amor IV

3 de noviembre
Miércoles XXXI

Rm 13, 8-10 A nadie le debáis nada, más que el amor mutuo

Y en ello nos seguimos jugando la vida, en el amor. No en los sucedáneos que distraen nuestra mente y nuestro corazón. No en los cantos de sirena. No en las seducciones del mundo. Pero es en el mundo donde debemos amar al prójimo como a uno mismo. Hazme conocer la verdadera manera de amar, dándome en ti.

Amor III

2 de noviembre
Fieles difuntos

Lm 3, 17-26 Mi lote es el Señor, por eso esperaré en él

Tú el lote de mi heredad y mi copa. Mi suerte está en tu mano. Me ha tocado un lote hermoso, me encanta mi heredad. Así mi corazón se mueve en la esperanza del ya si pero todavía no . Ya estoy en tu amor, pero todavía no estoy en la plenitud de contemplarte como tu eres, Dios nuestro, y ser semejante a ti en el amor.

Amor II

1 de noviembre
Todos los santos

I Jn 3, 1-3 Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos

Como respuesta tuya a mi pregunta de ayer, a mi historia real, tu palabra me llega enamorada, para cortejarme, para aumentar mi amor hacia ti. Y una vez más me cortejas, me llamas a ser en ti santo e irreprochable por el amor. Tú el santo; tú el misericordioso; tú el amor verdadero.

Amor I

31 de octubre
Domingo XXXI

Dt 6, 2-6 Amarás al Señor tu Dios

Con todo mi corazón, con toda mi alma, con todas mis fuerzas. Con todo mi ser. Amor exclusivo. ¿Cómo renunciar a tu Amor por otro amor? Y mientras me lo pregunto al mismo tiempo te contesto: así mi corazón en esta duda que no tiene sentido ya no duda. Aunque dude y se pregunte, en su fragilidad.

Último puesto

30 de octubre
Sábado XXX

Lc 14, 1.7-11 Vete a sentarte en el último puesto

Jesús nos invita a sentarnos en el último puesto cuando seamos convidados a una boda…a ser humildes, pequeños, a pasar desapercibidos, a vivir como quien no quiere la cosa, sin darse importancia. Enséñame, Señor, a despojarme de todo y pasar por uno de tantos, como tú.

Lo curó

29 de octubre
Viernes XXX

Lc 14, 16 Jesús, tocando al enfermo, lo curó

Ahora, en la comunidad en la que vivo, tengo la ocasión de acercarme y tocar al enfermo, con el que no puedo emplear otro lenguaje sino el de la mano que acaricia, el beso en la frente que transmite cariño y cercanía, vida compartida…en lenguaje corporal, el lenguaje de tu amor, el lenguaje que sana y reconforta en los duelos. Ayúdame a aprender tu lenguaje, Señor.

AIDS

Simón y Judas

28 de octubre
San Simón y san Judas

Lc 6, 2-19 Pasó la noche orando

Me anima saber que antes de elegir a los apóstoles, entre ellos a Simón y Judas, pasaste la noche orando. La oración como encuentro de intimidad con el Padre, antes de cualquier elección o misión apostólica. Hazme un hombre de oración, en ti y contigo, en silencio, para ser apóstol en tu nombre.

Todo está bien

27 de octubre
Miércoles XXX

Rm 8, 26-30 A los que aman a Dios todo les sirve para bien

Tu palabra, en la que se cimienta una certeza. Todo es bueno. Es más fácil de decir cuando juzgamos que van bien las cosas, u objetivamente parecen ir bien, sin grandes alteraciones o desarmonías personales. Pero en el fondo de ser, allí donde se asienta tu presencia en nosotros, nada ni nadie nos puede separar de la certeza de tu amor, de que tú constituyes mi vida. Y eso siempre es bueno, y la raíz del ser en plenitud.

Victor and Hope America Igbogene Bayelsa State Nigeria November 2012

Veremos tu gloria

26 de octubre
Martes XXX

Rm 8, 18-25 La gloria que un día se nos manifestará

La gloria que un día se nos manifestará, a eso somos llamados, al participar de la belleza de tu gloria, a adorarte sin fin por toda la eternidad. Mientras tanto, en esa vida, alegrías y tristezas, más o menos, gozos y angustias, y siempre la esperanza teologal. Tú eres Dios, tú nos sacas de vivir de nuestras oscuridades…