tu luz

4 de diciembre
Sábado I de adviento

Is 30, 19-21.23-26 La luz de la luna será como la luz del sol

Porque solo estaré al amparo de tu luz. Y no habrá ya luz de lámpara ni de sol, sino solo la claridad de tu verdad. Venid, caminemos a la luz del Señor. ¡Ven, Señor Jesús!

Tu dulzura

3 de diciembre
Viernes I de adviento

Salmo 26 Espero gozar de la dulzura del Señor

Cuando me lleves a tu vergel, y en él me aposentes; cuando me introduzcas en tu bosque de espesuras; cuando vea a los pobres que se llenan de júbilo y a los oprimidos que se alegran en ti; cuando todo sea en ti lo que es; cuando tu luz y tu salvación llameen como una antorcha; cuando habite en tu morada, desposado en la dicha de tu ser, de tu luz y salvación, espero gozar de tu dulzura por años sin término.

ánimo firme

2 de diciembre
Jueves I de adviento

Is 26, 1-6 Su ánimo está firme y mantiene la paz

Porque confío en ti se que nada me falta, se que mi vida está asentada sobre roca, se que nadie me puede apartar de tu amor. Y esa certeza sostiene mi vida. Gracias, Señor. ¡Ven, Señor Jesús!

Clebración

1 de diciembre
Miércoles I de adviento

Is 25, 6-10ª Celebremos y gocemos con su salvación

Pues a eso me llamas, a vivir en alegría perpetua a tu derecha, a gozar tu gozo amado. Me envuelves con la caricia de tu amor, desde las entrañas de tu misericordia. Me recreo en tus ojos, me alimento con tu cuerpo, sacias mi sed de ti con tu mosto, con tu solera, con la suculencia que derramas en este festín inagotable. Bebe mis lágrimas, porque espero en ti y se que eres mi salvador. ¡Ven, Señor Jesús!

San Andrés

30 de noviembre
San Andrés

Mt 4, 18-22 Venid en pos de mi y os haré pescadores de hombres

Contigo siempre el movimiento; y tu voz; y tu llamada; y la fascinación que siente el ser cuando se ve envuelto por tu mirada, por la cercanía de su ser que llama a ser en plenitud, a dejarlo todo y seguirte, cada día como el primer día, a la orilla del mar de Galilea, desde siempre en mi vida. Inmediatamente, nada más escucharte tu llamada, lo dejo todo. De nuevo. ¡Ven, Señor Jesús!

Luz del Señor

29 de noviembre
Lunes I de adviento

Is 2, 1-5 Venid, caminemos a la luz del Señor

Al tiempo que tú vienes yo voy también hacia ti. Para que me des alcance con tu luz, para que llenes con tu claridad mis noches, para que tu resplandor bañe mis abismos. Para que de des alcance y me sigas haciendo gozar de la dicha de tu misericordia. Tú me dices ven y lo dejo todo. ¡Ven tú, Señor Jesús!

Ven Señor Jesús

28 de noviembre
I Domingo de adviento

I Tes 3, 12-4,2 Que el Señor os colme

Ese es el deseo. Y la petición al comenzar el adviento. Que tú nos colmes, Señor, y nos hagas rebosar en amor mutuo. Que se afiance en nuestro corazón el deseo de ti, Señor, Salvador, amado, verdadero amor. ¡Ven Señor Jesús, no ceses de venir cada día a mi vida!

Despierto

27 de noviembre
Sábado XXXIV

Lc 21, 34-36 estad despiertos todo el tiempo

Despiértame cada mañana, Señor, amor mío, hasta que aprenda a amanecer en la gran luz de tu misericordia. Donde haces reales y nuevas todas las cosas.

Nonada

26 de noviembre
Viernes XXXIV

Dn 7, 2-14 A él le dio el poder, el honor y reino.

El poder del no poder, el honor del deshonor, el reino del vacío y de la nada. Tú eres rey. Que toda la creación bendiga tu reinado, que va de edad en edad, sin tiempo, por toda la eternidad.

Liberación

25 de noviembre
Jueves XXXIV

Lc 21,20-28 Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza, se acerca vuestra liberación

Alzo mi voz a ti gritando, alzo mi voz para que me oigas, alzo la voz, y la cabeza, pidiéndote que me liberes de mi mismo, que me hagas canto de liberación, hombre libre para ti.