Los doce

6 de julio
Miércoles XIV

Mt 10, 1-7 Llamó a sus doce discípulos

Sigue llamando, Señor, mensajeros de tu evangelio, personas que sigan manifestando que ha llegado tu reino, que ya está aquí, que somos dichosos en medio de las vicisitudes de este mundo porque tú estás con nosotros… sigue llamando, Señor, no abandones la obra de tus manos.

en la mies

5 de julio
Martes XIV

Mt 9, 32-38 Rogad pues al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies

Es lo que te pido hoy, Señor, sigue enviando trabajadores a tu mies, mujeres y hombres que den su vida por ti, anunciando tu evangelio a todas las criaturas, laicas y laicos, religiosas y religiosos, sacerdotes….la mies es mucha y los trabajadores pocos.

al corazón

4 de julio
Lunes XIV

Os 2, 16-17b-18.21-22 La llevó al desierto, le hablo al corazón

Directamente al corazón, dardo de amor, tu Palabra en mi vida.

Festejad

3 de julio
XIV domingo

Is 66, 10-14 festejad a Jerusalén, gozad con ella

Gozo y fiesta cuando estoy cerca de ti, cuando me doy cuenta de la realidad que me habita: yo en ti, mamando de tus pechos y saciándome de tus consuelos, apurando las delicias de tus ubres abundantes. Tú en mi llevándome en brazos, acariciándome en tus rodillas, alegrando mi corazón pues me consuelas y mis huesos florecen como un prado cuando siento tu mano llevando mi vida como buen pastor.

Odre nuevo

2 de julio
Sábado XIII


Mt 9, 14-17 A vino nuevo odres nuevos

Hace unos años nos cambiaron la traducción de tu Palabra, Señor, en la liturgia de la eucaristía. Cosas de exégetas y de liturgos. Buscaba esta frase, esta sentencia lapidaria, que tantas veces he rumiado. No caía que ahora me dices, según la nueva traducción, “el vino nuevo se echa en odres nuevos y así las dos cosas se conservan”. Yo con odre viejo, acercándome a tu Palabra siempre nueva. Aunque su traducción no sea siempre acertada.

Sígueme

1 de julio
Viernes XIII


Mt 9, 9-13 Sígueme

De nuevo, esta semana, me llamas a seguirte. La semana que he hecho un aniversario redondo de sacerdocio. Cada día, sígueme. Y cada día te sigo, Señor, con el corazón dispuesto. Agradecido. Porque se que no tienen necesidad de ti los sanos sino los enfermos. Como yo. Gracias por haberme elegido. Sanador herido.

Sobrecogidos

30 de junio
Jueves XIII

Mt 9, 1-8 Al ver esto, la gente quedó sobrecogida y alababa a Dios

Cuando te manifiestas, y tus signos los percibo, quedo sobrecogido por tu presencia amorosa, que siempre sana y salva, y devuelve a la vida. Ayúdame a dar testimonio de tu maravilla, del encuentro de cada día con tu gracia restauradora.

A mi lado

29 de junio
Santos Pedro y Pablo

II Timoteo 4, 6-8.17-18 Mas el Señor estuvo siempre a mi lado y me dio fuerzas

Y así ha sido, Señor. Hoy celebro treinta años de la ordenación sacerdotal. Siempre te he tenido a mi lado. Siempre, cuando yo no estoy, cuando he mirado a otro lado, cuando he jugado demasiado el juego de la vida, cuando como Pedro te he negado, como cuando Pablo has sido luz resplandeciente. En todo momento, en toda circunstancia, tu presencia amorosa, su lazo de amor, tu locura de amor en mi vida. Transformándome cada día. Para ser más tuyo, al servicio de los que tú pones en mi camino.
Rezad por mi.

Miedo

28 de junio
Martes XIII

Mt 8, 23-27 ¿por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?

Pongo mis miedos en tus manos Señor. El mayor miedo a mi mismo. Que se despliega en una catarata de pequeños miedos que me esclavizan, cuando no confío en ti, cuando no termino de ser libre contigo…de nuevo te escucho, no tengas miedo, basta que tengas fe.

Te seguiré

27 de junio
Lunes XIII

Mt 8, 18-22 Te seguiré a donde quiera que vayas

Desapegado, desapropiado, renunciando a todo lo que no eres tú para ser cómo eres tú. En ello estoy, señor, desde hace tiempo. Se que las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, y que yo tengo dos almohadas…. y que tú no tienes ni donde reclinar la cabeza…sabiéndolo, sigo con el deseo de seguirte sin reservas…ayúdame tú Señor.