Lo que seremos

3 de enero
Tiempo de Navidad

I Jn 2, 29-3,6 Aún no se ha manifestado lo que seremos

Este es el misterio de nuestra esperanza, que nos purifica: seremos semejantes a ti, porque te veremos tal cual eres. Y todo será en ti uno, y tú serás en todas las cosas fuente de vida, de amor, de salvación. Y ya no habrá necesidad de luz de lámpara o de sol, porque todo estará iluminado por la claridad de tu presencia.

Contemplar tu salvación

2 de enero
Tiempo de Navidad

Salmo 97 Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios

Abre mis ojos y mi corazón para contemplarte, para acogerte, para hacerme en ti don de salvación para los demás. Por tu misericordia, Señor, dame vida, no olvides la obra de tus manos.
Así, contemplando el misterio de tu nacimiento, el belén en la comunidad, te imploro y te adoro en silencio.

Bendición

1 de enero de 2018
Santa María, madre de Dios

Nm 6, 22-27 Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Señor te muestre tu rostro y te conceda la paz”.

Que tu Bendición, al inicio del año, se extienda para cada día del 2018 que comenzamos, y especialmente alcance a los migrantes y refugiados, hombres y m ujeres que buscan un lugar donde vivir en paz.

Sagrada Familia

31 de diciembre
Sagrada Familia

Col 3, 12-21 Revestíos de compasión entrañable

De bondad, humildad, mansedumbre, paciencia. Y por encima de esto el amor, que es el vínculo de la unidad perfecta. Al terminar el año, en presencia de tu familia, Señor, que vivió estas manifestaciones del amor, te pido que me hagas crecer en ellas. Que tu paz reine en mi corazón así pueda vivir amándote sin reservas y amando al prójimo olvidándome de mi. Perdón por no haberlo hecho a lo largo de este año que termina. Gracias por todos los bienes y gracias que he recibido de ti.

Tu gracia

30 de diciembre
Octava de navidad

Lc 2, 36-40 Y la gracia de Dios estaba con él

Tu gracia vale más que la vida. Te alabarán mis labios, por eso aclamo tu gloria y proclamo a los vientos, el Señor es rey, ha nacido pobre en un portal para ofrecernos el amor y la misericordia de Dios, para brindarnos su salvación.

Mis ojos han visto

29 de diciembre
Octava de navidad

Lc 2,22-35 Mis ojos han visto a tu salvador, luz para alumbrar

Cuando tú me mirabas, su gracia en mí tus ojos imprimían; por eso me adamabas, y en eso merecían los míos adorar lo que veían. Verte como tú me ves, es el deseo que te estoy expresando a lo largo de toda esta octava de Navidad, pues me tienes de amor herido.

Escapamos

28 de diciembre
Santos Inocentes

salmo 123 La trampa se rompió y escapamos

Apártame amado, que voy de vuelo, y llevo en las cadenas de las que me has liberado todas las esclavitudes del mundo, transformadas en guirnaldas florecidas, el dolor de los inocentes que clama a ti, huidos, refugiados, perseguidos, desplazados, heridos en su dignidad humana, santos inocentes.

Vió y creyó

27 de diciembre
San Juan Evangelista

Jn 20, 1ª.2-8 A quien Jesús amaba…vió y creyó

Eres lumbre de mis ojos y solo para ti quiero tenellos, para verte con mis ojos desde los que tú me miras. Mis ojos que son tus ojos mecidos en tu amor, ojos amados que en ti ven lo que tú mismo miras en mi…los ojos deseados que tengo en mis entrañas dibujados. Ojos que te muestran en todo, amado, y todo es de lo que es en ti.

Vió

26 de diciembre
San Esteban

6,8-10; 7,54-59 Vió a gloria de Dios

Ver a Dios en la criatura, ver a Dios hecho mortal, ver en humano portal la celestial hermosura. ¡Gran merced y gran ventura a quien verlo mereció! ¡Quién lo viera y fuera yo!
Ver llorar a la alegría, ver tan pobre a la riqueza, ver tan baja a la grandeza y ver que Dios lo quería. ¡Gran merced fue en aquel día la que el hombre recibió! ¡Quién lo viera y fuera yo!

Misa del día de Navidad

25 de diciembre
Misa del día

Jn 1, 1-18 La palabra era la luz verdadera

Este instante….
en el que toda la belleza del mundo
queda atrapada en un verso

ahora mismo
en lo cotidiano
en lo invisible

te manifiestas
aquí
apareces

para que te adore
para que te entregue
una vez más
la vida
que tú me entregas
en tu carne débil
recién nacida
desapercibida
estremecida de humanidad
gloriosa en su pobreza
sencilla
humilde
silenciosa
derrocada
en la cruz
en la cruz de tantos
semejantes nuestros
que sufren

asombro
admiración
epifanía

Epifanía

me llamas
a contemplarte en el misterio

alumbras mi vida
en medio de la noche
en la oscuridad más oscura
del sinsentido
en el vacío
de tu plenitud ofrecida
en esta carne débil
recién nacida
del vientre de María

así
aquí
te adoro
abatido por tu amor.