4 de enero
Viernes antes de la Epifanía
Jn 1,35-42 Venid y lo veréis
Me llamas y te muestras, Cristo luz, Cristo amado, Cristo deseado. Abre los ojos de mi corazón, que en ti confío.

Comentarios diarios a la Palabra de Dios, que ayuden a rumiarla y encarnarla
4 de enero
Viernes antes de la Epifanía
Jn 1,35-42 Venid y lo veréis
Me llamas y te muestras, Cristo luz, Cristo amado, Cristo deseado. Abre los ojos de mi corazón, que en ti confío.

3 de enero
Jueves antes de la Epifanía
Salmo 97 Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios
En lo más sencillo y cotidiano, en la profunda caverna de mi ser, en los confines del universo, me acercas a tu epifanía. Allí desaparezco y te adoro.

2 de enero
Miércoles antes de la Epifanía
Salmo 97 Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios
Los cielos rasos, los cielos ciegos por las neblinas matutinas, densas y cerradas, los chopos desnudos del invierno, la alcarria, la tierra arada y jugosa, el musgo, el regato que busca el riachuelo, algarabías de aguas, el robledal silencioso, la fuente recóndita. Oh cristalina fuente si en esos tus semblantes plateados formases de repente el rostro deseado que llevo en las entrañas dibujado. Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios.

1 de enero de 2019
Santa María, Madre de Dios
Nn 6, 22-27 Esta es la fórmula con la que bendeciréis
Al inicio de este año, Señor, imploro tu bendición para todas las personas que leen este comentario diario, y para todos los que, aún sin saberlo, te buscan en lo profundo de su ser.
El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Señor te muestre su rostro y te conceda la paz.

31 de diciembre Octava de Navidad
I Jn 2,18-21 Hijos, es la última hora
Es la última hora de un año, lo que no deja de ser una convención temporal de nuestra sociedad. Desde el principio existes tú, Señor, como Palabra, junto a Dios. Por medio de tu Palabra se ha hecho todo, cada día, cada año, cada decenio, cada siglo, cada milenio. Tú eres Señor del tiempo. Alfa y omega. Principio y fin. Desde siempre y para siempre, mi vida en tus manos. Termina este año. Gracias por todo lo que he recibido de ti, perdón por tanta Gracia desperdiciada, ayúdame a más amarte y más servirte.

30 de diciembre Sagrada Familia
Col 3,12-21 Revestíos de compasión entrañable
Compasión entrañable para revestir a cualquier familia , a cualquier comunidad religiosa que quiera vivir el espíritu de familia, de tu hogar de Nazaret. Te pido, Señor, que nos hagas crecer en bondad, en humildad, en mansedumbre, en paciencia. Que nos hagas crecer en misericordia y perdón, los unos con los otros. es decir, que seamos signos vivos de tu evangelio, del gozo de tu evangelio, en medio de nuestras relaciones familiares. Danos el don de vivir esta bienaventuranza.

29 de diciembre
Octava de Navidad
Lc 2, 22-35 Nos visitará el sol que nace de lo alto.
Cada día amaneces en mi vida. Nos visitas como sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

28 de diciembre
Los santos inocentes
Mt 2, 13-18 Mandó matar a todos los niños
Tus inocentes, Señor, hoy me fijo en la caravana de niños que trata de alcanzar lo que creen el paraíso de nuestra incultura de la abundancia y el individualismo, niños subsaharianos que cruzan desiertos y el mare Nostrum para llegar a Europa, niños sirios que huyen de la guerra y la violencia, niños centroamericanos que escapan del hambre, la miseria, la violencia, la discriminación por cualquier causa y en el tren de la bestia tratan de llegar a EEUU. Niños asesinados por nuestros Herodes, mientras nosotros celebramos lo que decimos tu navidad.

27 de diciembre
San Juan, apóstol y evangelista
I Jn, 1, 1-4 La vida se hizo visible, y nosotros hemos visto
te hemos visto y oído, a ti, Señor Jesús, que existías desde el principio, te hemos contemplando presente en medio de nuestra vida, y aunque mis manos no te han tocado sí que has dejado que ponga mi cabeza en tu costado, y a tu sabor repose. El latido de tu corazón anima el mío y me fortalece. Por eso doy testimonio y anuncio la vida eterna que proviene de ti.

26 de diciembre
San Esteban
Hech 6, 8-10;7,54-59 Señor Jesús, recibe mi espíritu
Es la invocación que repite Esteban en el momento de su martirio. Es la invocación con la que comienzo este primer día de la octava de Navidad. Tú has nacido, llegas hasta mi ser, para que pueda ser recibido por ti, fuente y origen de mi vida. Me acerco a adorarte, despacio y en silencio Señor Jesús, recibe cada día mi espíritu, recréame en tu amor.
