Venid

26 de enero
III domingo

Mt 4,12-23 Venid en pos de mi.

Tu palabra, tu voz, tu llamada. Inmediata. Dardo en lo más profundo del ser. Sin reservas. Sin duda. Con alteración. Con miedo. Con gozo. La paz de seguirte en lo desconocido, confiado. Tu llamada que llega inesperada, en cualquier circunstancia de la vida. En tu llamada la misma posibilidad de responderte. Dejo los combates y te sigo.

Conversión

25 de enero
Conversión del apóstol San Pablo

Hech 22, 3-16 Una gran luz del cielo me envolvió con su resplandor

Revísteme de ti, Señor. Transfigúrame. Condúceme a lo que no espero, ni deseo, ni comprendo. Llévame más allá, donde tú no estás y lo llenas todo. En el día a día. Con los pies en el camino de Damasco.

Vocación

24 de enero
Viernes III

Mc 3, 13-19 Jesús llamó a los que quiso

Sigue llamando a mujeres y hombres que estén contigo y proclamen tu evangelio. Por tu misericordia, Señor.

Confianza

23 de enero
Jueves III

Salmo 55 En Dios confío y no temo

Que rece las palabras de este salmo desde la verdad y el deseo de confiar en tu infinita Providencia. En Dios confío y no temo. Anota en tu libro mi vida errante, recoge mis lágrimas en tu odre, Dios mío.

Beato Chaminade

22 de enero
Miércoles III

Salmo 143 Bendito el Señor, mi roca

Bendito seas, Señor, digno de alabanza y glorioso es tu nombre. Bendito seas por la María, tu madre, que nos sigue acercando hasta ti. Bendito seas por regalar a tu Iglesia la vocación marianista, por elegir al beato Chaminade para que fundara una familia de laicos, religiosas y religiosos que prolongaran sobre la tierra la caridad y el cuidado maternal de María, y la hicieran conocer, amar y servir. Gracias, Señor.

Mirada

21 de enero
Martes III

Isa 16, 1-13 No se trata de lo que vea el hombre

“No te fijes en su apariencia”, de dices a Samuel a la hora de buscar un rey. “No se trata de lo que vea el hombre. Pues el hombre mira a los ojos, más el Señor mira al corazón”. Y sin embargo nos seguimos empeñando en mirar con los ojos, en no ir más allá del sentido. Ayúdame a mirar con amor, a ver las cosas como tú las ves.

Odres nuevos

20 de enero
Lunes III

Mc 2, 28-22 A vino nuevo odres nuevos

Tantas veces, Señor, hemos dicho esta frase para mostrar nuestro deseo de renovación, de atención a los signos de los tiempos, de aggiornamiento…el único odre nuevo eres tú, Señor, y dejar que tú nos contengas, inspires nuestras acciones para que broten de ti como de su fuente y tiendan a ti como a su fin. Y todo lo demás, Señor, es marear la perdiz.

Tu luz

19 de enero
II domingo

Is 49,3.5-6 Te hago luz de las naciones

La luz. Hágase la luz. Tu luz. Caminarán pueblos numerosos al amparo de tu luz. Tu luz, Señor, nos hace ver la luz. Tú eres luz y siembras claridades. Nos visita cada día el sol que nace de lo alto para iluminar a los que viven en tinieblas y sombras de muerte. Yo soy la luz del mundo.

Vocación

18 de enero
Sábado I

Mc 2, 13-17 Sígueme

Envía, señor, obreros a tu mies. Especialmente mujeres y hombres que quieran vivir su vocación con radicalidad, haciendo de ti su todo. Pon tu llamada en el corazón de jóvenes dispuestos a amarte sobre todas las cosas, y amar a su prójimo como a ti mismo.

mi deseo

17 de enero
Viernes I

I Sm 8, 4-7.10-22 danos un rey

Siempre pidiéndote. Lo que deseamos, lo que anhelamos, lo que envidiamos del otro, lo que nos acerca a ti, lo que nos aparta de ti, lo que nos conviene, lo que no nos conviene. Tú siempre escuchas nuestros deseos, tantas veces de omnipotencia narcisista. Y como un Padre bueno que vela por sus hijos nos das lo que necesitamos para más amarte y servirte, respetando nuestra libertad. Gracias, Señor, por tu don y providencia.