mi sed

16 de marzo
Lunes III

Salmo 41 Mi alma tiene sed del Dios vivo

La sed, mi ser de ti, mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua. Así voy, como el cervatillo que busca corrientes de agua en ti. Envíame tu luz y tu verdad, que ellas me alejen de las tinieblas, del poder de la mentira. Señor, dame de tu agua.

cadena de oración para vivir la pandemia

15 de marzo
III domingo de cuaresma

Jn 4, 5-42 Si conocieras el don de dios

Señor, en esta crisis de la pandemia del coronavirus, que de una manera especial padecemos en España, y en muchos otros países, danos el acercarnos a tu don. Que intensifiquemos nuestra vida de oración (me pongo en estado permanente de oración, junto con vosotros, en mi comunidad religiosa marianista, donde estamos recluidos diez religiosos). Hagamos de nuestro ser una lámpara encendida que arda para gloria y alabanza de Dios e intercesión por nuestros hermanos más afectados. Que con nuestra actitud colaboremos a la responsabilidad social, a que el virus no se propague. Que crezcamos en caridad hacia nuestros hermanos, que nos olvidemos de nosotros mismos. Que Dios nos ayude a vivir todos estos acontecimientos que nos crucifican a la luz de la pascua. Que seamos hombres y mujeres de fe, y demos muestra de la santidad a la que Dios nos llama en estas circunstancias concretas de nuestra vida.

Que María, la madre de Jesús, interceda por nosotros.
Rezo por vosotros. Rezad por mi.

 

tu beso


14 de marzo
Sábado II de cuaresma

Lc 15, 1-2.11-32 Se le echó al cuello y o cubrió de besos

Se te conmueven las entrañas. Te echas a mi cuello y me besas. Hoy mismo me decías: “acércate, rodea mi cuello. Te ofrezco mi beso. Te he adquirido como herencia, de suerte que no seas poseído por nadie más. Entrégate totalmente a mi, que me entregué totalmente a ti” (Richard Rolle, místico inglés, ermitaño del siglo XIII)

el soñador

13 de marzo
Viernes II de cuaresma

Gn 37, 3-4.12-13.17-28 Ahí viene el soñador. Vamos a matarlo.

Los que reciben amor del padre, y lo acogen, y disfrutan de la ternura paterna, de su bondad y misericordia, tan rica, suscitan la envidia de los hermanos mayores, que siempre han estado en la casa del padre, y no son capaces de soñar, ni de crear, ni de imaginar una vida de dicha sin fin, en los atrios maravillosos de la casa del señor. Vamos a matarlo con nuestra envidia, con nuestro rencor, con nuestro corazón estéril…y así, Señor, vamos repitiendo la historia de tu salvación, que se derrocha en la humanidad.

un mendigo

12 de marzo
Jueves II cuaresma

Lc 16, 19-31 Un mendigo llamado Lázaro estaba tendido en su portal, cubierto de llagas

Así una gran multitud de hombres y mujeres, de niños, de jóvenes, de ancianos, con ganas de saciarse de lo que cae de la mesa de los ricos. De mi mesa. Perdóname, Señor, y ten misericordia de mí, que soy un pecador, con el corazón cerrado a los más pobres y necesitados de nuestro mundo. De verdad cerrado. Ábreme tú, Señor.

Madrid, 11 de marzo

11 de marzo

Miércoles II de cuaresma

 Salmo 30. Oigo el cuchicheo de la gente,y todo me da miedo; se conjuran contra mí y traman quitarme la vida. Pero yo confío en ti, Señor, te digo: «Tú eres mi Dios.» En tu mano están mis azares

Mi suerte está en tus manos, Señor. Confío en ti. Tu eres mi Dios. Hazme generoso y olvidado de mi, solidario con los que más lo necesiten, en medio de esta crisis sanitaria sin precedentes en Madrid. Mi suerte está en tus manos, Señor. Confío en ti.

el servidor


10 de marzo
Martes II de cuaresma

Mt 23, 1-2 El primero entre vosotros que sea vuestro servidor
Aunque no lo crea, aunque no lo viva, aunque me cueste comprender esta dinámica de tu evangelio, se que es verdad, que la humildad, la sencillez, en no aparentar, es el camino para unirme más a ti, que no hiciste alarde de tu categoría de Dios sino al contrario, tomaste la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Un servidor. El Salvador del mundo.

medida colmada

9 de marzo
Lunes II cuaresma

Lc 6, 36-38 Os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante

Toda la generosidad de tu misericordia llenándolo todo, colmando mi vida. Reboso de tu bondad, de tu generosidad, de tu perdón, que siempre y en toda circunstancia me salvan. De lo que está lleno el corazón habla la boca, Señor, cantaré eternamente las misericordias del señor. Que sea en ti, por ti, y para mis hermanos, hombre de misericordia.

8 de marzo

II domingo de cuaresma

Gn 12, 1-4 Sal de tu tierra


Sal de tu tierra, de tu patria, de tus límites, de tus apegos, de tus placeres, de tus afectos desordenados, de tus dominios, de tus cosas, de aquello que te impide ser libre para mí, sal también de todo lo bueno noble y bello que puede haber en tu vida, renuncia a todo, quédate libre y sin nada, nada de nada, para que llene de plenitud tu vacío.

Ama a tu enemigo


7 de marzo
Sábado I de cuaresma

Mt 5, 43-48 Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os odian

Voy a tratar de hacerlo, Señor, pero solo es posible si tú me ayudas. Ahora mismo. ¿Qué enemigo tengo? Por él te pido, Señor, bendícele. Y a mí dame tu mirada limpia, llena de misericordia.