22 de mayo
Viernes VI pascua
Jn 16, 20-23 Nadie os quitará vuestra alegría.
Porque será una alegría que se asienta en lo más verdadero del corazón, una alegría profunda, una alegría regalada pro Ti, una alegría que tiene en ti su raíz y su culminación. Tú eres la causa de nuestra alegría, Señor. Tú has vencido nuestras tristezas y nuestras muertes, tú nos llamas a vivir de tu resurrección.

¿Dónde van nuestras tristezas tan hondas?, ¿dónde nuestras muertes tan ciertas? Sólo tú lo sabes Señor, que las recoges en tus manos y las haces definitivamente tuyas y a cambio nos devuelves la alegría de tu resurrección. Gracias Señor.