27 de abril
Lunes IV pascua
Salmo 41 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo
Lo dicho, en ti encuentro la fuente tranquila, el agua que sacia mi sed, la presencia viva. En ti, buen pastor, que cargas mi cuerpo sobre tus hombros, abrazando con misericordia la fragilidad de mi vida, sus heridas, para derramar en ellas el bálsamo de tu amor, el aceite perfumado por ti, vida mía.
Autor: Nano Crespo
Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa.
Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.
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