3 de febrero
Martes III semana
II Samuel 18, 9-10. 14b. 24-25a. 31 – 19, 3 ¡Hijo mío, Absalón, hijo mío! ¡Hijo mío, Absalón! ¡Quién me diera haber muerto en tu lugar !¡Absalón, hijo mío, hijo mío!
El llanto de cualquier padre cuando muere su hijo. El llanto de tantos padres, y madres, en Gaza. La barbarie de la humanidad, el genocidio al que nos hemos acostumbrado. Y tú, Jesús mío, Hijo del Padre, dando la vida por nosotros, por amor. Hasta el extremo.
